Un estreno que todavía queda lejos
Un nuevo rumor sobre la sucesora de Steam Deck apunta a que Valve no tiene ninguna prisa. La filtración sitúa su lanzamiento en 2028, aunque la situación actual de la memoria RAM y NAND podría empujar esa ventana todavía más hacia delante. Vamos, que la espera podría alargarse un poco más de lo que a muchos les gustaría.
Valve sigue buscando un salto real
La fecha, eso sí, encaja con lo que la compañía lleva diciendo desde hace meses. Valve ha repetido que no quiere sacar una actualización menor ni una revisión de trámite. Pierre-Loup Griffais, desarrollador de SteamOS, explicó que la empresa busca un salto generacional claro en rendimiento sin renunciar a una autonomía parecida a la actual. El problema es que, a día de hoy, las opciones de sistema en un solo chip no cumplen con ese objetivo.
Dicho de otro modo, Valve está esperando una mejora importante en la industria de los semiconductores o algún avance de eficiencia que cambie las reglas del juego. Y, por ahora, la paciencia sigue siendo parte del plan.
Un mercado mucho más lleno
Si ese rumor termina siendo cierto, la próxima portátil de Valve llegaría en una situación muy distinta a la de la Steam Deck original, que aterrizó en 2022 con bastante menos competencia alrededor.
En este nuevo escenario, Microsoft ya tiene en marcha su apuesta portátil con la gama ROG Xbox Ally, basada en una experiencia de Xbox a pantalla completa sobre un dispositivo de mano. Sony, por su parte, todavía no ha confirmado ninguna portátil vinculada a la era de PS6, pero los últimos rumores hablan de un lanzamiento a finales de 2027 o en 2028. Y, para completar el cuadro, Nintendo Switch 2 también estaría en pleno ciclo de vida.
Lo que hace diferente a Steam Deck
Steam Deck funciona porque Valve la diseñó como un producto coherente, no como un ordenador con asas al que alguien le pegó una pantalla y le deseó suerte. Ese es precisamente el contraste con buena parte de las portátiles Windows, que heredan todas las virtudes y todas las manías del sistema operativo.
Valve también ha cuidado detalles que marcan diferencia en el uso diario. Entre ellos, la suspensión y reanudación rápidas, un esquema de controles con trackpads y giroscopio, y una distribución pensada para que géneros como los disparos, la estrategia o los juegos clásicos de PC con ratón sean bastante más cómodos en formato portátil.
A eso se suma Steam Deck Verified, el sistema con el que Valve indica qué juegos están listos para funcionar y cuáles pueden necesitar ajustes manuales. Menos ensayo y error. Un lujo inesperado, tratándose de tecnología de consumo.
El verdadero impacto: Linux
Más allá del aparato en sí, Steam Deck también ha empujado el juego en Linux. SteamOS es el sistema operativo basado en Linux de Valve, y Proton es la capa de compatibilidad que permite ejecutar juegos de Windows en Linux mediante una versión modificada de Wine y otras herramientas gráficas.
Según la documentación de Steamworks de la propia Valve, la mayoría de las interfaces de programación ya están admitidas por Proton, muchos juegos funcionan sin tocar nada y el sistema ya es compatible con grandes soluciones antitrampas, como Easy Anti-Cheat y BattlEye, siempre que se configure correctamente.
El efecto ya se nota en las cifras. En la última encuesta de hardware de Steam, la base de usuarios de Linux superó por primera vez el 5 %, con un aumento que duplica el resultado del año pasado.
Valve, en silencio como de costumbre
Valve no ha hecho comentarios sobre este rumor. Tampoco parece especialmente distraída, porque la empresa tiene otras prioridades bastante concretas: Steam Machines, Steam Frame y Steam Controller.
Así que, de momento, la supuesta sucesora de Steam Deck sigue donde suelen vivir estas cosas durante un buen tiempo: en el terreno de lo plausible, lo esperado y lo convenientemente lejano.