Primeras limitaciones en cuatro aeropuertos italianos

Ya han entrado en vigor las primeras restricciones de combustible para vuelos en los aeropuertos de Bologna, Milano Linate, Treviso y Venezia. La medida fue comunicada por Air BP Italia, uno de los principales operadores del sector, mediante un Notam, el boletín aeronáutico con el que se avisa a las aerolíneas de cambios operativos que, en este caso, afectan al repostaje durante los próximos días, hasta el 9 de abril.

La prioridad en el suministro se reservará a:

  • vuelos ambulancia
  • vuelos de Estado
  • vuelos con una duración superior a tres horas

Para el resto, el combustible se repartirá de forma limitada. Nada que quite el sueño a los manuales de crisis, pero sí lo bastante serio como para obligar a ajustar operaciones.

Límites concretos por aeropuerto

En Bologna, Venezia y Treviso, los vuelos prioritarios mantendrán preferencia de repostaje, mientras que para los demás habrá un tope por aeronave:

  • 2.000 litros en Bologna y Venezia
  • 2.500 litros en Treviso

El caso más delicado es el de Venezia, que es el único aeropuerto para el que se formula una recomendación explícita a los pilotos para que carguen combustible antes de llegar.

En Milano Linate también hay restricciones, aunque el aviso no detalla un límite cuantitativo concreto.

Save resta importancia al impacto

El grupo Save, que gestiona los aeropuertos de Venezia, Treviso y Verona, aseguró que las limitaciones “no son significativas” para sus instalaciones.

Según la compañía, el problema afecta a un solo proveedor y en sus aeropuertos operan además otros suministradores que cubren la mayor parte de los vuelos. Save añade que no hay restricciones para los vuelos intercontinentales ni para los de área Schengen y sostiene que la operativa está garantizada “sin alarmismo”, una expresión tranquilizadora que siempre suena mejor cuando ya hay un boletín circulando.

Ryanair: sin escasez inmediata, pero con tensión en el horizonte

Por su parte, Ryanair afirmó que no prevé carencias de combustible en el corto plazo, aunque admite que la situación sigue cambiando. La aerolínea señala que sus proveedores pueden asegurar el suministro hasta mediados o finales de mayo.

La compañía distingue dos escenarios:

  • Si la guerra en Irán termina pronto, el abastecimiento no debería interrumpirse.
  • Si el cierre del Estrecho de Hormuz se prolonga hasta mayo o junio, no se puede descartar riesgo de problemas de suministro en algunos aeropuertos europeos.

Ryanair también advierte de otro efecto bastante previsible: con los precios del combustible duplicados en marzo, las aerolíneas trasladarán ese aumento a las tarifas aéreas después de Pascua y durante el verano. La recomendación de la empresa es clara: reservar vuelos y vacaciones cuanto antes para esquivar, en lo posible, el encarecimiento posterior de billetes y alojamientos.

Las aerolíneas europeas se cubren del precio, no del suministro

Según un análisis de Bloomberg, las principales aerolíneas europeas tienen contratos que les protegen de las grandes oscilaciones del precio del combustible, pero no de una eventual falta de disponibilidad física.

Compañías como Lufthansa, Ryanair o Air France cubren de media, mediante contratos derivados, alrededor del 70 % de su necesidad anual frente a subidas de precio. Eso sí, esos instrumentos financieros no garantizan que el producto exista cuando toca repostar, un matiz menor solo si uno piensa que los aviones funcionan con buenas intenciones.

En resumen, el sector intenta blindarse contra la volatilidad del mercado mientras vigila de cerca la cadena de suministro. Y, de momento, eso incluye volar, repostar y cruzar los dedos, en ese orden.