Russell, frustrado tras dos fines de semana complicados

George Russell reconoce que atraviesa un momento incómodo dentro de Mercedes después de dos fines de semana difíciles en Extremo Oriente. En Japón, el británico tuvo que conformarse con la cuarta plaza, mientras su compañero Kimi Antonelli se llevó la victoria y, de paso, el liderato del Mundial de pilotos.

El contraste con el rendimiento del coche fue especialmente molesto. Russell sufrió con el W17 en la clasificación, justo cuando en los entrenamientos el monoplaza había mostrado un comportamiento mucho más sólido. Al final, solo pudo salir segundo en parrilla, por detrás de Antonelli.

La escena ya tenía cierto aire de repetición. Dos semanas antes, en China, Russell también parecía el más fuerte de los dos pilotos de Mercedes hasta que un problema técnico le obligó a detenerse en pista al comienzo de la Q3. Más tarde, una única vuelta rápida en el tramo final le permitió rescatar la segunda posición, otra vez detrás del italiano.

Hablando con la prensa, Russell resumió así la situación:

“Da la sensación de que, en este momento, en estos dos últimos fines de semana, cada problema que tenemos cae de mi lado y soy yo quien pasa por ese dolor. Sencillamente, ha salido así. No puedo decir mucho más.

A veces hay gente con problemas en los entrenamientos. Nosotros no hemos tenido ni un solo problema en entrenamientos en toda la temporada.

Yo he tenido los problemas en clasificación. Lando [Norris] no los ha tenido en clasificación, él ha tenido todos los problemas en entrenamientos.

Así que es cuestión de suerte con estos coches nuevos. Pero solo vamos por la tercera carrera de 22, así que no estoy preocupado en absoluto. Es un año largo.

Sé que tenemos lo necesario para reaccionar y no quedarnos dándole vueltas.”

La carrera de Japón, marcada por la mala fortuna

En la carrera de Suzuka, Russell también se quedó con la sensación de que el resultado pudo ser mejor. En un momento dado estaba peleando por el liderato con Oscar Piastri, de McLaren, cuando decidió parar antes de tiempo.

Poco después de su parada, salió el coche de seguridad tras el fuerte accidente de Oliver Bearman. Eso permitió que varios pilotos, entre ellos Antonelli, hicieran una parada barata y cambiaran el guion de la prueba. El resultado fue un fin de semana con Antonelli en lo más alto y Russell en cuarta posición.

El propio Russell admitió después que en Fórmula 1 no siempre se puede esperar que los acontecimientos caigan de tu lado, una observación muy útil, aunque un poco obvia, para una categoría en la que el azar sigue siendo perfectamente legal siempre que lleve neumáticos.

“Realmente no sé por qué paré en ese momento. Creo que fue porque Charles [Leclerc] venía”, explicó. “Pero, ¿qué puedes hacer? Eso es pura suerte. Si hubiera sido una vuelta más tarde, habríamos ganado la carrera.

Si no hubiera habido accidente, quizá nos habríamos arrepentido de no haber parado en ese momento.

En las carreras, a veces sale a tu favor y a veces sale en tu contra.”