Una carrera movida de principio a fin

Suzuka cerró el fin de semana japonés con 53 vueltas, 5,807 kilómetros y 22 coches en pista. El resultado fue una carrera con adelantamientos, estrategias cruzadas, una Safety Car decisiva y varias batallas que dejaron poco margen para respirar. Lo habitual en la Fórmula 1 cuando el orden parece claro, es decir, que no lo está en absoluto.

La salida tuvo a Oscar Piastri como gran beneficiado. El australiano arrancó con fuerza y tomó el mando, mientras Charles Leclerc se colocaba segundo y Lando Norris se situaba detrás. Más atrás, Kimi Antonelli perdía cinco posiciones en los primeros compases, aunque empezó pronto a recuperar terreno. George Russell y Lewis Hamilton completaban el grupo perseguidor más inmediato.

Antonelli remonta y la estrategia cambia todo

Russell llegó a ponerse líder en un intercambio directo con Piastri, pero el australiano respondió y recuperó la primera posición. Poco después, Antonelli siguió escalando hasta situarse de nuevo en el grupo delantero, mientras Leclerc se mantenía tercero, aunque sin perder de vista a las dos primeras posiciones.

La carrera empezó a moverse de verdad con las paradas. Norris entró primero para montar neumático duro, y Ferrari reaccionó enseguida con Leclerc. Antonelli y Hamilton también pasaron por boxes, con el italiano conservando la cabeza de carrera y Hamilton saliendo por delante de Leclerc tras la secuencia de paradas.

Safety Car, incidente de Bearman y cambio de escenario

El punto de giro llegó en la vuelta 22, cuando Ollie Bearman se fue contra el muro en la curva 13. Entró la Safety Car, y Antonelli y Hamilton aprovecharon la ocasión para parar. Esa neutralización dejó a Antonelli en una posición excelente para consolidar el liderato, mientras el grupo perseguidor tuvo que reorganizarse sobre la marcha, que es una forma elegante de decir que todo el mundo tuvo que improvisar.

El joven piloto de Haas salió del coche, aunque más tarde se informó de que no había sufrido fracturas. El centro médico de Suzuka confirmó únicamente una contusión en la rodilla derecha. También se retiró Lance Stroll, mientras que el incidente entre Bearman y Franco Colapinto quedó anotado por los comisarios, aunque sin investigación posterior.

Leclerc, el más incisivo del grupo perseguidor

En la parte final, Leclerc fue el piloto que más insistió. Se pegó a Hamilton, lo adelantó en una maniobra de mucho mérito y, poco después, Russell volvió a pasar al siete veces campeón del mundo. Hamilton también quedó bajo investigación por salirse de pista y reincorporarse, aunque el resultado deportivo ya estaba bastante marcado.

Leclerc no se conformó con el cuarto puesto provisional. Russell logró superarlo en el tramo final, pero el monegasco respondió por el exterior y recuperó el podio. Fue una de esas maniobras que recuerdan que, cuando Leclerc tiene aire para pelear, siempre deja algo para la galería y, de paso, para la memoria de los rivales.

Clasificación final

Antonelli cruzó la meta como ganador del Gran Premio de Japón y firmó la segunda victoria de su carrera. Piastri fue segundo y Leclerc completó el podio con una actuación muy sólida.

Detrás de ellos terminaron:

  • George Russell, cuarto
  • Lando Norris, quinto
  • Lewis Hamilton, sexto
  • Pierre Gasly, séptimo
  • Max Verstappen, octavo
  • Liam Lawson, noveno
  • Esteban Ocon, décimo

Verstappen remontó desde la undécima posición de salida para acabar dentro del top 10, mientras Ocon también destacó al avanzar desde la duodécima plaza. Antes de la carrera, además, la FIA había retrasado el inicio 10 minutos por reparaciones en las barreras del circuito tras un incidente en una prueba de soporte. Suzuka, por si alguien dudaba, decidió no dar ni un respiro.