El alivio, si llega, no será rápido

Aunque el acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán permita reabrir de forma temporal el estrecho de Ormuz, las reservas de queroseno seguirán tardando meses en recuperarse. Así lo ha explicado Willie Walsh, director general de la IATA, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo y, para variar, una de las voces que más de cerca sigue el estado del sector.

La preocupación se disparó en las últimas semanas por el cierre de ese paso marítimo, una de las principales rutas del mundo para el transporte de energía. El bloqueo hizo temer no solo problemas con el petróleo, sino también con el queroseno, un derivado del crudo del que los países del Golfo son grandes productores.

Un combustible caro y escaso

Desde el inicio de la guerra, el precio del combustible para aviación se ha casi duplicado. Encontrarlo tampoco está siendo sencillo. Como consecuencia, las aerolíneas han empezado a preparar recortes de vuelos y algunos aeropuertos, sobre todo en el sudeste asiático, pero también en Italia, han comenzado a racionar combustible por si el suministro vuelve a tensarse en los próximos meses.

Walsh ha subrayado que la reapertura temporal de Ormuz no resuelve nada de inmediato. Hace falta tiempo técnico, en plural y largo, para que vuelva a circular el comercio y para que las reservas se llenen otra vez.

El problema no se limita al queroseno

La situación también afecta a otros productos petrolíferos y al gas. Según Walsh, los ataques de Irán han dañado de forma grave la operatividad de las instalaciones de extracción y producción.

El resultado, claro, es el de siempre: menos capacidad, más tensión y precios altos durante bastante tiempo. Lo mismo ocurrirá con el petróleo crudo y con el gas, y el queroseno no parece que vaya a hacer una excepción por cortesía.