Una mañana, la sobrina de 16 años de John Kiriakou le llamó y le dijo algo inesperado: “Tío John, estás explotando en TikTok”. Kiriakou, de 61 años, no tenía cuenta en esa red y apenas usa Facebook. Aun así, fragmentos de entrevistas suyas grabadas en enero con Diary of a CEO y otras charlas empezaron a circular sin control.

Quién es y por qué lo buscan

Kiriakou trabajó en la CIA entre 1990 y 2004 como analista y agente de contraterrorismo. En 2002 dirigió la operación que capturó a Abu Zubaydah, quien fue sometido a sesiones de waterboarding mientras estaba detenido. En 2007 habló públicamente sobre las tácticas de interrogatorio en una entrevista y, cinco años después, la Justicia lo acusó por revelar el nombre de un agente encubierto a periodistas. Aceptó su culpabilidad y fue a prisión; su sentencia terminó en 2015.

El motivo del espectáculo

Su objetivo actual no es la fama por la fama. Kiriakou quiere un indulto presidencial para limpiar su nombre y recuperar una pensión aproximada de 700.000 dólares. Sin ese dinero, dice, tendrá que trabajar hasta que no pueda más. Ha probado vías formales y también otras menos convencionales, pero sin éxito claro hasta ahora.

La jugada viral

En vez de quedarse esperando, Kiriakou decidió llegar donde el presidente podría verle: los podcasts. Ha aparecido en programas de gran audiencia, incluidos entrevistas con figuras muy populares y con creadores cuya audiencia se traga clips en bucle. De esas charlas han salido fragmentos con anécdotas sobre operaciones en países como Pakistán y relatos sobre programas de la CIA, que la gente ha editado en montajes muy compartidos en redes.

  • Sus entrevistas han sido recortadas y adaptadas en formato corto para TikTok e Instagram.
  • Un creador identificado como @_bamboclat ganó crédito por viralizar las ediciones; su cuenta acumula decenas de millones de vistas.
  • Los clips han convertido a Kiriakou en un personaje cultural inesperado, atrayendo la atención de agencias y plataformas comerciales.

Del meme al contrato

La viralidad le ha traído contratos: la agencia Creative Artists Agency lo fichó y la plataforma Cameo le permitió grabar mensajes personalizados. Según cuenta, ya ha grabado más de 700 vídeos para fans, cobrando alrededor de 150 dólares por cada uno. Algunos de esos clips incluso se usan como publicidad en redes sociales.

Intentos de indulto y obstáculos

Antes de la estrategia en podcasts, Kiriakou intentó la vía de la influencia y el dinero. En 2018 pagó 50.000 dólares a una gestora para intentar conseguirle un indulto y había prometido otros 50.000 si lo lograba. También dice que recibió un intento de extorsión por parte de alguien vinculado a Rudy Giuliani, que le habría pedido dos millones de dólares por la gestión; Kiriakou declaró que se marchó.

La presidencia de Trump ha mostrado que los indultos pueden moverse por circuitos informales, y aunque algunos solicitantes han obtenido clemencia, no hay garantía de que todos lo consigan. Kiriakou asegura que un alto funcionario le dijo que el presidente sabe de su solicitud y que el resultado puede ser inmediato o nunca llegar.

Reacción oficial y opinión experta

La Casa Blanca no hizo comentarios sobre su petición. Un profesor de derecho que estudia las peticiones de clemencia describió la estrategia mediática de Kiriakou como una variación inteligente de una táctica clásica: construir apoyo masivo entre audiencias que importan al presidente. Aun así, lo calificó como una posibilidad remota y con muchos factores fuera de control.

Qué sigue

Kiriakou dice que no piensa detenerse. Regresará a programas que le han dado visibilidad para seguir alimentando las ediciones virales y la atención en redes. Su esperanza es simple: que alguno de esos clips llegue a los ojos del presidente y, con suerte, acelere un indulto que él considera justo y necesario.