El punto: Trump sube el tono y promete más golpes a Irán

Donald Trump habló por primera vez desde el inicio de la guerra en Irán en un discurso de 19 minutos desde la Casa Blanca. Su mensaje fue tan tranquilizador como era de esperar: afirmó que los objetivos militares están “cerca de completarse”, que el trabajo está “casi terminado” y que Estados Unidos seguirá golpeando con fuerza a Irán en las próximas dos o tres semanas.

Según el presidente, si no se alcanza un acuerdo por la vía diplomática, Washington atacará también las infraestructuras eléctricas iraníes. Y, por si quedaba alguna duda sobre el tono, añadió que el país será devuelto “a la edad de piedra”.

Trump defendió su estrategia como una corrección de los errores del pasado y cargó de nuevo contra el acuerdo nuclear negociado por Barack Obama, al que calificó de desastre. También aseguró que las fuerzas estadounidenses han logrado “victorias rápidas, decisivas y aplastantes” en las últimas semanas y que están desmantelando de forma sistemática la capacidad del régimen iraní para amenazar a Estados Unidos o proyectar poder fuera de sus fronteras.

En el mismo discurso, intentó rebajar la preocupación económica. Dijo que el alza del precio de la gasolina sería temporal y que Estados Unidos está “mejor preparado que nunca” en el plano económico. También agradeció el apoyo de aliados de la región, desde Israel hasta Arabia Saudí, pasando por Catar, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Kuwait.

Sobre el estrecho de Ormuz, Trump insistió en que Estados Unidos no importa petróleo de esa zona y que otros países deberán encargarse de protegerlo. Según su versión, el paso volverá a abrirse cuando termine la guerra. También afirmó que el relevo de poder en Irán “no era un objetivo”, aunque, con notable precisión institucional, añadió que el cambio de liderazgo ya habría ocurrido porque “todos los líderes están muertos”.

La presión sube dentro y fuera de la región

Mientras Trump hablaba, el resto del tablero internacional seguía girando con la delicadeza habitual de una mesa coja.

Avisos, condenas y movimientos diplomáticos

  • Pekín pidió una “fin inmediata” de las hostilidades tras las últimas palabras de Trump.
  • Antonio Guterres, secretario general de la ONU, advirtió de que el mundo está “al borde de una guerra más amplia” que podría tragarse Oriente Medio.
  • China calificó los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán de violación del derecho internacional.
  • Emmanuel Macron criticó a Trump por contradecirse a diario y calificó de irrealista una operación militar para “liberar” el estrecho de Ormuz.
  • Keir Starmer y Giorgia Meloni hablaron de la necesidad urgente de desescalada en Oriente Medio.
  • Vladimir Putin y el príncipe heredero saudí Mohammad bin Salman acordaron cooperar en el marco de Opec+ para estabilizar el mercado petrolero.

Austria rechaza los sobrevuelos solicitados por Washington

En una decisión que encaja bastante bien con su tradicional neutralidad, Austria anunció que ha rechazado todas las solicitudes de Estados Unidos para sobrevolar su territorio desde el inicio del conflicto en Oriente Medio.

El portavoz del Ministerio de Defensa austriaco, el coronel Michael Bauer, explicó que las peticiones fueron denegadas desde el principio precisamente por tratarse de un país en guerra. El gobierno confirmó a AFP que no autorizó esos vuelos militares.

Hormuz, petróleo y el nervio económico

La tensión en el estrecho de Ormuz sigue ocupando el centro del escenario. Irán y Omán están elaborando un protocolo para supervisar el tránsito en el paso marítimo, según la agencia iraní Irna. Teherán, además, prevé introducir una tasa de tránsito, después de que su Parlamento aprobara planes en ese sentido.

El problema es que el estrecho no solo mueve barcos, también mueve precios. Cuatro economistas consultados por el Foro Económico Mundial advirtieron de que las consecuencias económicas de la guerra en Irán podrían ser “sin precedentes” y, si el conflicto se prolonga, comparables a un shock de niveles similares a los del Covid.

Represalias, bombardeos y cifras crecientes

Las Guardias Revolucionarias iraníes afirmaron haber atacado instalaciones siderúrgicas y de aluminio vinculadas a Estados Unidos en países del Golfo. Antes, ya habían prometido que empezarían a golpear empresas estadounidenses en Oriente Medio.

También dijeron haber atacado el centro de computación en la nube de Amazon en Bahréin, al que presentaron como una operación contra empresas tecnológicas implicadas en espionaje y terrorismo. Según su versión, se trataría de la primera acción de ese tipo.

En paralelo, la embajada de Estados Unidos en Bagdad advirtió de un riesgo de ataques de milicias proiraníes en las próximas 24 a 48 horas y pidió a los ciudadanos estadounidenses que abandonen Irak inmediatamente.

En el terreno militar, el ministerio de Defensa británico informó de que la aviación del Reino Unido ha derribado varios drones iraníes en Oriente Medio durante operaciones defensivas en apoyo de aliados del Golfo. También participaron cazas Typhoon, F-35 y helicópteros Wildcat.

Balance humano y nuevas detenciones

Los datos sobre víctimas siguen empeorando. En Líbano, el ministerio de Salud elevó a 1.345 el número de muertos desde el inicio de la guerra, después de que en las últimas 24 horas murieran 27 personas y otras 105 resultaran heridas por ataques israelíes.

En Irán, la organización HRANA calculó que al menos 1.606 civiles han muerto desde el inicio de los bombardeos israelíes y estadounidenses, entre ellos al menos 244 niños. La cifra se basa en registros verificados por la ONG.

Además, la agencia Fars informó de la muerte de Mohammadali Fathalizadeh, comandante de una unidad especial de las fuerzas terrestres de las Guardias Revolucionarias, durante los ataques del día anterior.

Por otra parte, la abogada y activista por los derechos humanos Nasrin Sotoudeh fue detenida en su domicilio, según denunció su hija. Las fuerzas de seguridad se llevaron ordenadores portátiles y teléfonos móviles. Su familia no sabe en qué prisión se encuentra.

Teherán insiste en que no ha reanudado el enriquecimiento de uranio

El embajador iraní ante la AIEA, Reza Najafi, negó que su país haya retomado el enriquecimiento de uranio tras los ataques de junio de 2025 contra varias instalaciones nucleares. Calificó esas acusaciones de mentira y sostuvo que se trata de una versión falsa más dentro de la cadena de afirmaciones de Washington.

En otro mensaje, el ministerio de Exteriores iraní aseguró que Mojtaba Khamenei sigue ileso y en buen estado de salud, recordando que no aparecer en público en tiempos de guerra es una práctica habitual.

Lo que viene

Trump remató su intervención con una mezcla de advertencia y autocomplacencia: si no hay acuerdo, llegarán más ataques. La región, mientras tanto, suma avisos, condenas, represalias y víctimas. Todo dentro de ese ambiente tan relajado que suele acompañar a una guerra en Oriente Medio.