Matteo Salvini se expresó sobre la crisis en el Estrecho de Ormuz y dejó claro que, según él, Italia tiene que anteponer sus propios intereses. Dijo que Estados Unidos no informó a Roma antes de acciones relevantes contra Irán y que el país no debe involucrarse en una guerra que no le corresponde.

Lo esencial de sus declaraciones

  • Sobre la petición de ayuda de EE. UU.: Salvini afirmó que es razonable proteger los intereses nacionales.
  • Acerca de la implicación de Estados Unidos: dijo que EE. UU. no consultó a Italia cuando se produjeron ataques contra Irán y que fue informado después de los hechos.
  • Evaluación del conflicto: pidió que EE. UU. e Israel hayan valorado todas las posibles consecuencias antes de desencadenar el conflicto.
  • Posición sobre la guerra: insistió en que "no es nuestra guerra" y que Italia no está en guerra contra Rusia ni contra Irán.
  • Sobre el despliegue de buques de guerra: advirtió que enviar navíos a una zona en conflicto sería acercarse a un enfrentamiento mundial y elogió la prudencia del gobierno italiano.

Reunión con las petroleras y medidas económicas

Salvini anunció que, junto con el ministro de Economía, convocará a las principales compañías petroleras para abordar lo que considera especulación en los precios. Su objetivo es conseguir compromisos para frenar los incrementos que, a su juicio, generan beneficios extraordinarios para las petroleras, comparándolos con los beneficios que obtuvieron algunos bancos en años recientes.

Recordó que el año pasado se pidió a los bancos una contribución de varios miles de millones de euros. Si las petroleras no muestran disposición para contener los precios, Salvini dejó la puerta abierta a pedir un nuevo y significativo intervención económica por parte del sector petrolero.

Qué busca con la convocatoria

  • Obtener compromisos concretos de las compañías para frenar la subida de precios.
  • Evitar lo que califica como "extraprofittos" por parte de las petroleras.
  • Si no hay acuerdo, estudiar medidas económicas adicionales contra el sector.

La posición europea sobre los combustibles

Salvini también señaló que en la Unión Europea las respuestas son desiguales. Según él, algunos países están revisando las cargas fiscales sobre los carburantes, mientras que otros siguen comprando petróleo a Rusia. Para él, esa última práctica debería ser reevaluada a nivel de Bruselas.

En resumen, Salvini plantea una mezcla de prudencia en materia de seguridad internacional y firmeza en la política económica interna, con la vista puesta en evitar subidas de precios que, según su diagnóstico, perjudican a los consumidores.