Italia frena una escala militar en Sigonella

Italia negó a Estados Unidos el uso de la base de Sigonella para la escala de varios medios aéreos militares que debían aterrizar en Sicilia antes de continuar hacia Oriente Medio. El episodio ocurrió hace unos días y fue adelantado por Corriere, con confirmación posterior de fuentes conocedoras del asunto. Nada como enterarse de un plan cuando los aviones ya están en vuelo, una costumbre administrativamente creativa que no siempre sale bien.

Según esas fuentes, la solicitud estadounidense se refería al aterrizaje de bombarderos. El ministro de Defensa, Guido Crosetto, rechazó la autorización al comprobar que la operación no estaba prevista en los acuerdos aplicables con Italia. Además, no se había pedido permiso con antelación ni se había consultado a la cúpula militar italiana.

La clave: no era una simple operación logística

Las verificaciones realizadas por las autoridades italianas apuntaron a que no se trataba de vuelos ordinarios ni de traslados logísticos cubiertos por los tratados. Por ese motivo, no bastaba con una gestión técnica de rutina. En este caso, la autorización debía seguir otro cauce y, según lo ya adelantado, pasar por el Parlamento, lo que exige tiempos distintos a los de una operación aérea ya en marcha.

Crosetto explicó en X que los acuerdos internacionales distinguen con claridad entre lo que necesita una autorización específica del Gobierno, para la que se decidió implicar siempre al Parlamento, y lo que queda cubierto automáticamente por los tratados. Según el ministro, un responsable político solo debe hacer cumplir esas reglas. “Terzium non datur”, remató, por si alguien necesitaba un recordatorio en latín de que no había una tercera opción especialmente inventiva.

El Gobierno intenta cortar cualquier lectura de choque con Washington

Ante el revuelo, Crosetto insistió en que no existe ninguna decisión de suspender el uso de las bases italianas por parte de los medios estadounidenses. Aseguró que las bases siguen activas, en uso y sin cambios, y que el Ejecutivo continúa actuando como lo han hecho los anteriores gobiernos italianos, de acuerdo con los compromisos asumidos en el Parlamento y con la línea reafirmada en el Consejo Supremo de Defensa.

El ministro también negó que haya un enfriamiento o una tensión con Estados Unidos. Sostuvo que ambos países conocen desde 1954 las normas que regulan la presencia estadounidense en Italia.

Palazzo Chigi habla de colaboración plena

Desde la Presidencia del Consejo se difundió una nota para subrayar que no se registran problemas ni roces con los socios internacionales. En particular, se remarcó que la relación con Estados Unidos es sólida y se basa en una cooperación leal y plena.

Palazzo Chigi añadió que el Gobierno seguirá actuando dentro del marco de los tratados vigentes, respetando la voluntad del Ejecutivo y del Parlamento, y garantizando al mismo tiempo la fiabilidad internacional y la protección del interés nacional. Un modo elegante de decir que las reglas siguen siendo las reglas, incluso cuando un avión ya está casi encima de la pista.

El M5S pide más explicaciones

Desde el Movimiento 5 Estrellas, los capigruppo de las comisiones de Defensa, Alessandra Maiorino y Arnaldo Lomuti, aseguraron que fueron los primeros en denunciar el posible uso de Sigonella en operaciones bélicas estadounidenses. También recordaron que hubo una desmentida oficial de la Aeronáutica militar, que dicen respetar, aunque no entienden cómo encaja con las pruebas que ellos sostienen haber presentado.

Por eso, han pedido nuevos aclaraciones al Ministerio de Defensa y, en especial, que Crosetto explique con precisión qué ocurrió el viernes por la noche, si realmente no hubo ninguna petición de autorización por parte de Estados Unidos y qué tipo de aeronaves estaban implicadas.