La polémica está servida. Max Verstappen y Lando Norris han sido de los pilotos más críticos con los cambios introducidos este año en la Fórmula 1, sobre todo con el mayor protagonismo de la electrificación en las unidades de potencia. Esos comentarios han provocado que figuras veteranas del automovilismo pidan sanciones.

¿Qué han dicho Verstappen y Norris?

Verstappen expresó su frustración desde los test de pretemporada en Bahréin y volvió a cargar contra las nuevas normas durante el fin de semana del Gran Premio de China. Llegó a comparar la categoría con "Mario Kart" y calificó al deporte como "un chiste".

Norris, por su parte, señaló que el actual grupo de pilotos se ha visto obligado a olvidar lo aprendido en sus carreras en monoplazas y afirmó que la Fórmula 1 se ha convertido en una fórmula que probablemente no es algo que ninguno de ellos hubiera querido hacer cuando empezaron.

Las quejas más repetidas

  • Críticas a la nueva gestión electrónica y a la complejidad de los sistemas de las unidades de potencia.
  • Preocupación por la cantidad de gestión que exigen los coches, tanto en carrera como en una vuelta de clasificación.
  • Sentimiento entre algunos pilotos de que el pilotaje tradicional ha quedado relegado por las nuevas necesidades técnicas.

La reacción de Juan Pablo Montoya

Juan Pablo Montoya, ganador de siete Grandes Premios, ha sido muy claro en su respuesta. Montoya considera que los comentarios de Verstappen y Norris son una falta de respeto hacia la competición y propone una reacción contundente por parte de la organización.

Según sus palabras a AS Colombia, "en algún momento, la Fórmula 1 tiene que hacer lo que hace el mundo del deporte en Estados Unidos: con la gente que no respeta el deporte, está la puerta". Añadió que los pilotos "pueden marcharse o recibir una multa, así aprenden a respetar lo que hacen" y que eso sería lo que él haría.

Montoya matiza que los pilotos tienen derecho a opinar, pero considera que ridiculizar a la Fórmula 1 y compararla con un videojuego no debería ser algo tolerado por la propia categoría.

Qué queda en el aire

La discusión plantea preguntas sobre hasta qué punto los pilotos pueden expresar su frustración en público sin que la organización intervenga y sobre cómo equilibrar la evolución técnica del deporte con las expectativas de los que compiten. La temporada sigue, y la tensión entre cambios técnicos y opiniones públicas promete más titulares.