Las autoridades iraníes han lanzado la voz de alarma: según el Ministerio de Patrimonio Cultural, Turismo y Artesanía, al menos 56 museos, monumentos históricos y sitios culturales han resultado dañados desde que comenzaron los ataques el 28 de febrero.

¿Qué lugares han sufrido daños?

El ministerio dijo que la ciudad más afectada es Teherán, con 19 lugares dañados. Entre ellos figuran el Palacio Golestán, el Gran Bazar y el antiguo edificio del Senado.

Otras regiones señaladas con daños son las provincias de Isfahán, Kurdistán, Lorestán, Kermanshah, Bushehr e Ilam. Entre los bienes afectados están partes de la plaza Naqsh-e Jahan en Isfahán, que, como el Palacio Golestán, está inscrita en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

El ministerio también reportó afectaciones en museos y complejos históricos de ciudades como Sanandaj, Khorramabad y Siraf.

El Palacio Golestán data de la era qajar, entre 1789 y 1925. Es un recinto amurallado que combina la artesanía y arquitectura persas con influencias europeas. Tiene jardines, estanques y ornamentación; su nombre significa "jardín de flores".

Un video de la agencia Associated Press, filmado el 3 de marzo, mostró cristales rotos de los techos espejados del palacio, arcos dañados, ventanas estalladas y molduras desprendidas bajo paredes con mosaicos de vidrio.

En Lorestán, el castillo Falak-ol-Aflak en Khorramabad sufrió daños, aunque el responsable del patrimonio provincial, Ata Hassanpour, afirmó que la estructura principal se mantiene.

¿Qué dice el derecho internacional?

El comunicado del ministerio invoca normas internacionales, entre ellas el Convenio de La Haya de 1954 y la resolución 2347 del Consejo de Seguridad de la ONU, que consideran ilícitos los ataques contra bienes culturales.

El Convenio de La Haya, suscrito por Estados Unidos, Israel e Irán, protege bienes culturales como obras de arte, edificios y sitios históricos. La resolución 2347, aprobada en 2017, condena la destrucción ilegal del patrimonio cultural; Estados Unidos votó a favor de esa resolución.

Estados Unidos e Israel sostienen que sus operaciones van dirigidas a objetivos militares. Sin embargo, han recibido acusaciones de ataques contra infraestructuras civiles y sitios patrimoniales.

Organizaciones como Amnistía Internacional han señalado que un misil Tomahawk fabricado en Estados Unidos podría haberse usado en un ataque contra una escuela primaria iraní el 28 de febrero, que dejó al menos 170 muertos, en su mayoría niños. Las autoridades iraníes afirman que, en total, más de 1.400 personas han fallecido en los ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel hasta la fecha reportada.

¿Qué ha dicho la UNESCO?

La UNESCO ha confirmado que ha verificado daños en varios sitios históricos en Irán. Entre ellos están el Palacio Golestán y en Isfahán el palacio Chehel Sotún del siglo XVII y la Masjed-e Jame, la mezquita de los viernes más antigua de Irán.

La agencia de la ONU también verificó daños en edificios cercanos al valle de Khorramabad, una zona con cuevas prehistóricas y evidencias de ocupación humana que datan de hace decenas de miles de años.

Antes del conflicto, la UNESCO dice que proporcionó a las partes las coordenadas geográficas de los sitios patrimoniales para que se tomaran "todas las precauciones viables" para evitar daños. Casi 30 sitios en Irán están inscritos con protección especial en la lista del Patrimonio Mundial.

El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, criticó la respuesta de la UNESCO y la calificó de insuficiente en una publicación en X.

Conflictos anteriores y el impacto sobre el patrimonio

  • La invasión de Irak en 2003 y su secuela facilitaron el saqueo del Museo Nacional de Bagdad, con miles de piezas robadas o destruidas.
  • En 2015, combatientes de ISIS difundieron la destrucción del Templo de Baalshamín en Palmira, Siria, que era uno de los monumentos mejor conservados de la ciudad.
  • Ese mismo año, partes del Museo de Mosul en Irak fueron demoleridas y se destruyeron esculturas y artefactos antiguos.
  • Desde octubre de 2023, la guerra en Gaza ha provocado daños en casi 200 sitios de importancia histórica, según UNESCO. En diciembre de 2024, entre los objetivos destruidos estuvo la Gran Mezquita Omari, la más antigua y grande de la ciudad.

La destrucción del patrimonio cultural no es solo pérdida de objetos y edificios. También borra capítulos de historias compartidas, dificulta la memoria colectiva y reduce la posibilidad de reconstruir identidades locales cuando termine la violencia.

En medio de las acusaciones y las verificaciones, la discusión permanece: ¿cómo garantizar que los conflictos armados respeten las normas internacionales que protegen el patrimonio? Por ahora, las imágenes y los listados de sitios dañados sirven como registro del coste cultural de esta fase del conflicto.