Rec Room baja la persiana

Rec Room, la plataforma social de juegos al estilo Roblox donde los usuarios pueden crear experiencias para que otros las jueguen, cerrará el 1 de junio. Sí, después de haber reunido a más de 150 millones de jugadores y creadores, y de haber llegado a valorarse en 3.500 millones de dólares, el negocio ha terminado donde tantos proyectos tecnológicos acaban cuando las cuentas no acompañan: en el cierre.

En una entrada publicada por la compañía, Rec Room reconoce que “nunca terminamos de averiguar cómo hacer de Rec Room un negocio rentable de forma sostenible” y que “los costes acababan superando los ingresos que generábamos”. La versión corporativa de “hemos tenido una idea excelente, pero la caja no estaba de acuerdo”.

La VR tampoco ayuda

La empresa añade que “con el reciente cambio en el mercado de la realidad virtual, junto con las dificultades más amplias del sector del videojuego, el camino hacia la rentabilidad se ha vuelto lo bastante complicado como para tomar la difícil decisión de cerrar”.

El contexto no es precisamente amable. En agosto, Rec Room despidió a la mitad de su plantilla. Pocos días después, su consejero delegado y cofundador, Nick Fajt, explicó que hacer los recortes en ese momento permitía proteger a la gente y, al mismo tiempo, dejar a la empresa con años de financiación, no solo meses.

No es un caso aislado

Rec Room tampoco está solo en esta mala racha de las plataformas sociales de juego.

  • A partir de junio, Horizon Worlds de Meta dejará de recibir nuevas experiencias de realidad virtual, mientras la compañía centra la plataforma en móvil.
  • La semana pasada, Epic Games despidió a más de 1.000 empleados por una caída en la actividad de Fortnite, lo que, según su consejero delegado, Tim Sweeney, significaba que la empresa estaba gastando mucho más de lo que ingresaba.

El sector sigue descubriendo, con notable regularidad, que captar usuarios no siempre equivale a construir un negocio que se sostenga solo. Una lección costosa, pero aparentemente muy popular.