La discusión sobre la inteligencia artificial no abandona el mundo de los videojuegos. Mientras algunas empresas ya integran IA en los juegos y en su marketing, otras prefieren poner límites. Capcom ha sido clara: no quiere materiales generados por IA en el producto final, pero sí piensa aprovechar la IA durante el desarrollo.

Contexto rápido

En los últimos meses han saltado varios escándalos relacionados con IA creativa. Un ejemplo reciente afectó a los responsables de otro gran juego esperado para 2026, que tuvieron que pedir disculpas por un uso problemático de arte generado por IA. En paralelo, Capcom llega fuerte a 2026 con Resident Evil Requiem y quería tranquilizar tanto a jugadores como a inversores.

Qué se dijo en la reunión del 23 de marzo

En la presentación para inversores del 23 de marzo hubo una ronda de preguntas y respuestas. Una de las preguntas pedía la postura de la compañía sobre la IA generativa en el desarrollo de juegos. La respuesta de Capcom fue nítida:

"No implementamos materiales generados por IA en el contenido del juego. Por otro lado, planeamos utilizar activamente tecnologías que contribuyan a mejorar la eficiencia y productividad en el proceso de desarrollo. Por lo tanto, actualmente estamos verificando cómo usarlo en distintos campos laborales, como programas de gráficos y sonido."

¿Qué significa esto en la práctica?

  • No habrá IA generativa en el producto final: Capcom asegura que los activos que los jugadores vean en el juego no serán creados por IA.
  • Sí a la IA como herramienta interna: la compañía quiere usar IA para acelerar tareas, mejorar flujos de trabajo y optimizar procesos en áreas como gráficos y sonido.
  • Impacto en el empleo: aún no está claro si estas herramientas afectarán puestos de trabajo o cambiarán roles humanos dentro de los equipos.

La pregunta que queda

¿Es aceptable usar IA durante el desarrollo si el contenido final no la contiene? ¿O cualquier uso de IA supone un riesgo para empleos y la creatividad? Son debates legítimos y aún abiertos dentro de la industria.

Para cerrar

Capcom ha tomado una postura intermedia: proteger el contenido del juego de la entrada de IA generativa, pero aprovechar sus ventajas en el proceso de trabajo. Queda por ver cómo se aplicará esto en la práctica y qué efectos tendrá sobre los equipos que crean los juegos.