Una carta de Pikachu, y otra lección sobre lo que significa “raro” en el coleccionismo
Una carta de Pikachu considerada por muchos la más rara de la historia de Pokémon ha vuelto a demostrar que el mercado de las piezas ultracodiciadas no conoce la discreción. Una Pikachu Illustrator japonesa de 1998, graduada PSA 9, se vendió por 1.406.250 dólares en Heritage Auctions el 27 de marzo de 2026.
La cifra es descomunal, aunque en este rincón del coleccionismo eso ya casi se ha convertido en un deporte nacional. Y aun así, no hablamos de una carta cualquiera, sino de una de esas piezas que se mencionan con cierta solemnidad, como si estuvieran guardadas en una cámara acorazada del imaginario colectivo.
La “santa grail” de Pokémon no salió en sobres
La Pikachu Illustrator suele describirse como el gran santo grial de las cartas de Pokémon, y no por capricho. Nunca se vendió en sobres ni se distribuyó al público. En su lugar, se entregó como premio a los ganadores de concursos de ilustración organizados por la revista japonesa CoroCoro Comic entre 1997 y 1998.
Eso significa que cada carta original perteneció a un aficionado que presentó su propio arte de Pokémon. Una rareza con pedigrí, por decirlo de forma elegante.
Solo 39 copias y una escasez que no necesita presentación
Según la ficha oficial de la subasta, solo se distribuyeron 39 ejemplares en total: 23 en el primer concurso y ocho en cada uno de los dos siguientes.
Los datos de graduación explican bastante bien por qué el precio se dispara con tanta facilidad:
- PSA ha confirmado solo 15 copias en grado Mint 9.
- Existe una única carta graduada por encima de ese nivel.
La carta también se distingue de los lanzamientos habituales porque, en lugar de la etiqueta de “Trainer”, lleva el título “Illustrator”, junto a un icono de pluma. Además, incluye ilustración de Atsuko Nishida, la artista que diseñó originalmente a Pikachu.
Aun así, no es la más cara de todas
Pese a superar el millón y medio, esta venta ni siquiera marca el récord para la propia carta. En febrero, una versión PSA 10 que había pertenecido a Logan Paul se vendió por 16.492.000 dólares, consolidando a la Pikachu Illustrator como la carta de Pokémon más valiosa jamás producida.
Así que sí, 1,4 millones suena impresionante. Pero en el pequeño y muy serio universo de las cartas ultra raras, siempre hay margen para que alguien llegue con una puja todavía más absurda.