Tres estafadores fueron arrestados en Tokio después de, según la policía, intentar comprar tres cartas Pokémon raras usando bolsas que contenían paquetes de papel diseñados para parecer billetes.
Qué ocurrió
La víctima, un coleccionista, acordó la compra de tres cartas cuyo valor total ronda los 51 millones de yen (aproximadamente 320.000 dólares). Para ganarse su confianza, los sospechosos primero mostraron una pequeña cantidad de dinero real y luego entregaron una bolsa que, según dijeron, contenía el resto del pago.
El descubrimiento
Tras finalizar el intercambio en un hotel del distrito de Chiyoda, el comprador se dio cuenta de que algo iba mal. En lugar de fajos de dinero, la bolsa estaba llena de paquetes de papel fabricados para parecer billetes.
Los detenidos
- Toru Morino, 38 años
- Jun Takemura, 54 años
- Eiji Koda, 52 años
Los tres fueron arrestados por cargos de fraude. Según las autoridades, uno de ellos ha permanecido en silencio mientras que los otros niegan su implicación. La cita para la transacción fue concertada a través de un conocido.
Contexto: un blanco cada vez más apetecible
El caso subraya el aumento de riesgos en el comercio de cartas Pokémon de alto valor. En los últimos años se han registrado varios delitos relacionados con colecciones caras:
- En 2022, un coleccionista en Francia fue asaltado a punta de pistola y le robaron una colección valorada en 15.000 dólares.
- También en 2022, a un hombre mayor le sustrajeron una colección valorada en 500.000 dólares desde una propiedad junto al agua.
- En 2026, una tienda de cartas en Nueva York fue asaltada por tres individuos armados y se llevaron cartas por un valor aproximado de 116.000 dólares. Hasta ahora, solo el presunto conductor de la huida ha sido imputado.
Por qué importa
Con cartas y objetos coleccionables alcanzando precios de cientos de miles o incluso millones, los estafadores buscan operaciones en las que se intercambie dinero en efectivo en persona. Este caso demuestra hasta qué punto pueden llegar: transformar una bolsa de papel en una estafa de seis cifras.
La policía japonesa continúa investigando el asunto mientras los coleccionistas y vendedores se enfrentan a la creciente necesidad de precaución en transacciones de alto valor.