Una hazaña perfectamente innecesaria
Dark Souls 2 ya es bastante cruel por sí solo. Entre jefes que castigan cualquier despiste, un combate poco generoso y una dificultad que no suele hacer favores, acabarlo normalmente ya tiene mérito. Pero siempre hay alguien dispuesto a mirar el problema y pensar: “¿y si lo hago con caca?”.
Ese alguien ha sido el youtuber ymfah, que ha compartido una partida completa en la que termina el juego utilizando únicamente excremento dentro del propio juego como arma principal.
Cómo convertir basura en victoria
En su vídeo, ymfah explica con bastante detalle cómo reunir la cantidad adecuada de caca para cada combate y cuántas hace falta lanzar para tumbar a un jefe. A eso lo bautiza como MPTK , Minimum poop to kill, es decir, la cantidad mínima de caca necesaria para matar.
La ruta pasa por peleas contra enemigos y jefes como:
- Royal Rat Vanguard
- Nashandra
Para conseguir suficiente material, el método principal es saquear ratas. Nada muy elegante, pero sí bastante coherente con el plan general.
Ahora bien, si la idea es pasarse todo el juego con este método, no basta con ir recogiendo desperdicios y confiar en la inspiración. También hay que tirar de varios fallos y trucos del juego, como:
- manipular las hogueras para poder moverse mientras se navega por menús
- atravesar paredes en ciertos puntos
- usar la caca para atraer enemigos y hacer que abran puertas
Además, el equipo importa. Mucho. Hace falta resistencia al veneno, mejoras para conservar mejor la salud, porque los golpes van a llover, y regeneración de aguante, porque estar lanzando caca sin parar tampoco sale gratis. La gran idea detrás de todo esto es bastante simple, aunque el camino para llegar ahí no lo sea.
El truco está en el veneno
La caca en Dark Souls 2 inflige daño tóxico, lo que significa que va desgastando a enemigos y jefes con el tiempo. En la práctica, basta con provocar el estado tóxico y dejar que el reloj haga parte del trabajo.
Claro que ymfah no se limita a esperar con los brazos cruzados. También sigue lanzando caca durante los combates, porque en este tipo de reto la paciencia ayuda, pero esquivar sigue siendo una magnífica idea. Una vez más, el juego demuestra que la creatividad humana no tiene límite. Lástima que a veces el límite sea, precisamente, una bolsa de excrementos.