Todd Howard, entre el peso del cargo y la falta de freno
Todd Howard no es precisamente un desarrollador cualquiera. Tras 32 años en Bethesda Game Studios, se ha convertido en una de las caras más reconocibles de la industria, incluso para quien no sigue el videojuego con especial atención.
Ha estado implicado en algunos de los títulos más influyentes de Bethesda, entre ellos The Elder Scrolls: Skyrim, Fallout 3 y Fallout 4. Con ese historial, lo normal sería pensar que ha tomado más de una decisión brillante a lo largo de su carrera. La realidad, sin embargo, parece algo menos cómoda.
Según Dennis Mejillones, amigo de larga data y antiguo compañero de Howard, el problema es que a su alrededor hay demasiada gente dispuesta a asentir antes que a discutir. Su resumen fue bastante claro: «Mucha gente tenía miedo de decirle que no a Todd y eso le perjudicó».
Una lectura que contradice otra crítica reciente
La observación resulta interesante por sí sola, pero gana más peso si se compara con un comentario reciente de Kurt Kuhlmann, co-diseñador principal de Skyrim. Kuhlmann afirmó que el principal problema de Starfield fue que Howard estuvo «apartado» con demasiada frecuencia durante su desarrollo.
Las dos ideas apuntan en direcciones distintas. Mejillones sugiere que Howard necesita más oposición interna para no quedarse atrapado en una burbuja de aprobaciones. Kuhlmann, en cambio, parece defender que los juegos de Howard funcionan mejor cuando él está más presente y más encima del proyecto.
Dicho de otro modo, Bethesda parece tener dos diagnósticos bastante distintos sobre el mismo nombre. Y, como suele pasar en estas cosas, la discusión no hace más que dejar a The Elder Scrolls 6 con el trabajo de resolver una pregunta incómoda: si Howard necesita más control, más libertad o simplemente gente que le diga la verdad a la cara.
Lo que queda por ver
Sea cual sea la respuesta, el debate no es precisamente menor. Howard sigue siendo una figura central en Bethesda, y las decisiones sobre cómo se le rodea y cuánto margen se le deja seguirán influyendo en los próximos proyectos del estudio. Si The Elder Scrolls 6 termina saliendo algún día, ya veremos cuál de estas dos teorías tenía más razón. Bethesda, por supuesto, no parece tener ninguna prisa por aclararlo.