El aroma, no el estómago

Un nuevo estudio de Iwate University, en Japón, ha aclarado por qué muchos gatos dejan de comer a mitad de la ración. La respuesta no es precisamente misteriosa: no es que estén llenos, sino que el olor de su comida les resulta demasiado familiar durante un rato. Qué sorpresa, un gato con criterio propio.

Quienes conviven con perros o gatos ya conocen bien la rutina de comprar distintas marcas cada pocos meses porque, de pronto, el animal decide que aquello que comía con normalidad ahora le ofende la sensibilidad culinaria. Con los gatos ocurre además otra escena muy suya: comen unos bocados, se apartan y vuelven horas después como si nada hubiera pasado.

El experimento

Según los resultados del estudio, difundidos en traducción por NHK, los gatos dejan de comer cuando la familiaridad del olor de su comida reduce temporalmente su apetito.

Para comprobarlo, el equipo utilizó 12 gatos y les dio el mismo alimento en intervalos de 10 minutos. En una sexta toma, añadieron un olor nuevo. Entonces, los gatos volvieron a comer con ganas, lo que indica que no estaban saciados.

En otras palabras, no estaban llenos. Solo querían otro aroma delante.

Lo que esto podría cambiar

El profesor Masao Miyazaki, de la Facultad de Agricultura de Iwate University, explicó que, al desarrollar comida para mascotas, incluso si el sabor y los nutrientes no cambian, algo parecido a un «cobertor aromático» podría aportar variedad a la dieta de los gatos.

También señaló que esta idea podría servir para animar a comer a gatos enfermos que solo pueden tomar alimento prescrito.

Y una curiosidad más

Los gatos también pueden comer la Pup Patty secreta de In-N-Out Burger, que no es más que una hamburguesa sin sal añadida. Porque, al parecer, incluso el misterio felino tiene sus excepciones.