Un incidente que cruza la frontera finlandesa
Un dron ucraniano que transportaba una ojiva sin detonar se estrelló el domingo en Finlandia, según una evaluación preliminar de la policía del país. Con ello, la guerra con Rusia ha dejado por primera vez una huella directa en suelo finlandés. La guerra, siempre tan poco dada a respetar fronteras, eligió un mal lugar para hacer una parada técnica.
Las autoridades ucranianas pidieron disculpas después del suceso y explicaron que el vehículo aéreo no tripulado, o UAV, se desvió durante la operación militar contra Rusia. La hipótesis más probable, según Kiev, es que sufrió interferencias electrónicas procedentes de Moscú.
No se registraron heridos ni daños materiales tras la caída, ocurrida en el sureste de Finlandia.
Qué encontraron las autoridades
La policía finlandesa señaló en un comunicado que el UAV hallado al norte de Kouvola presentaba, según la evaluación inicial, una ojiva sin explotar. El aparato fue identificado como un dron ucraniano AN196, con una envergadura de 6,7 metros, y posteriormente fue destruido mediante una detonación controlada.
Además, los agentes localizaron restos de un segundo dron, también presumiblemente ucraniano, en el municipio de Luumäki, al este de Kouvola. La investigación sigue abierta para determinar si explotó al impactar.
Desde el Ministerio de Exteriores ucraniano insistieron en que, "bajo ninguna circunstancia", los drones fueron dirigidos hacia Finlandia y confirmaron que ya se había transmitido una disculpa a la parte finlandesa.
Conversación entre Helsinki y Kiev
El lunes, el presidente finlandés, Alexander Stubb, habló por teléfono con Volodymyr Zelenskiy para tratar el incidente. El líder ucraniano escribió en redes sociales que ambos veían la situación del mismo modo y que estaban compartiendo toda la información necesaria.
Un episodio más en una semana movida
El caso llega en un momento en que Ucrania ha intensificado sus ataques con drones contra refinerías de petróleo rusas y rutas de exportación en las últimas semanas, algunas de ellas cerca de la frontera finlandesa. Estos golpes forman parte del esfuerzo de Kiev por debilitar la economía de guerra rusa.
No ha sido, además, el único episodio de este tipo en los países bálticos. La semana pasada, dos drones militares ucranianos se desviaron hacia el espacio aéreo de Estonia y Letonia a través de Rusia, según las autoridades de ambos países. Tanto Tallin como Riga creen que formaban parte de un ataque ucraniano más amplio contra Rusia.
A esto se suma otro dron ucraniano que Lituania dijo el lunes que había caído en un lago.
En el mismo periodo, las autoridades rusas informaron de que un ataque ucraniano con drones provocó incendios en instalaciones petroleras de los puertos bálticos de Primorsk y Ust-Luga, dos centros clave de exportación situados cerca de Estonia y Finlandia.