Un casco azul muerto y otro herido de gravedad

La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL) confirmó que uno de sus miembros de la misión de paz murió en el sur del país cuando se intensificaban los combates entre tropas israelíes y el grupo Hezbolá, en el marco de la ofensiva israelí.

“Un cascos azules murió trágicamente anoche cuando un proyectil explotó en una posición de la UNIFIL cerca de Adchit al Qusayr”, señaló la misión en un comunicado difundido el lunes. “Otro resultó gravemente herido”.

Indonesia, por su parte, confirmó que uno de sus efectivos murió y que otros tres resultaron heridos por lo que describió como “fuego de artillería indirecto”.

UNIFIL dijo que no sabe de dónde salió el proyectil y que ha abierto una investigación. En su mensaje añadió una obviedad que, visto el panorama, hace falta repetir: “Nadie debería perder la vida sirviendo a la causa de la paz”.

El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió a todas las partes que cumplan sus obligaciones en virtud del derecho internacional y garanticen “en todo momento” la seguridad del personal y los bienes de Naciones Unidas.

Desde el inicio de los combates más recientes, el 2 de marzo, UNIFIL ha informado de que sus posiciones han sido alcanzadas en más de una ocasión. El 7 de marzo, tres soldados ghaneses resultaron heridos por disparos en una localidad fronteriza del sur del Líbano.

La ofensiva israelí se amplía

La escalada llegó al Líbano después de que Hezbolá, alineado con Irán, disparara cohetes contra Israel, en un conflicto regional que sigue ensanchándose con la delicadeza habitual de la zona.

El lunes, el ejército israelí dijo que seis de sus soldados habían resultado heridos en tres incidentes distintos y que tres de ellos estaban graves.

Las autoridades israelíes sostienen que la invasión del sur del Líbano busca establecer una zona de seguridad que se extienda hasta 30 kilómetros desde la frontera israelí.

Desde Beirut, la corresponsal de Al Jazeera Zeina Khodr explicó que el ejército israelí ha pasado de las “incursiones limitadas” a una ofensiva terrestre de mayor alcance en el sur del Líbano, con el objetivo de tomar territorio hasta el río Litani.

Según indicó, desde la semana pasada las tropas israelíes han avanzado en varias zonas, tanto a lo largo de la carretera costera occidental como a unos 8 kilómetros al sur de Tiro, una de las principales ciudades del sur libanés.

“Todavía es pronto para decir quién tendrá la ventaja”, señaló. “Pero la palabra clave será control”. Añadió que lo que intentará Hezbolá es impedir que el ejército israelí consolide ese control, y ahí estará su gran prueba.

Más ataques y más desplazamientos

Mientras tanto, un ataque golpeó el lunes los suburbios del sur de Beirut, el primero desde el viernes. Las imágenes en directo mostraron columnas de humo elevándose desde la zona.

El bombardeo llegó después de que el ejército israelí advirtiera de ataques contra siete barrios del sur de la capital, entre ellos Haret Hreik, Ghobeiry, Laylaki, Haddath y Burj al-Barajneh. Israel afirmó que estaba apuntando contra instalaciones militares de Hezbolá en esas áreas, sin aportar prueba alguna, un detalle que en estos comunicados sigue siendo bastante opcional.

Las fuerzas israelíes han realizado ataques aéreos y terrestres en distintas zonas del Líbano al tiempo que emitían órdenes masivas de desplazamiento forzoso para los residentes del sur, incluidos varios suburbios de Beirut.

“Muchos dirán que ya no quedan objetivos militares en esta zona”, informó Khodr. “Esto tiene más que ver con un castigo colectivo y con presionar a Hezbolá”.

Según Naciones Unidas, más de 1,2 millones de personas han tenido que abandonar sus hogares desde principios de marzo, una cifra que alimenta la preocupación por una crisis humanitaria cada vez más grave.