Sanitarios del sur del Líbano denuncian ataques deliberados
Trabajadores sanitarios y responsables libaneses aseguran que desde el inicio del conflicto, el 2 de marzo, las fuerzas israelíes han golpeado intencionadamente instalaciones médicas y ambulancias en el sur del Líbano. Denuncian el uso de ataques de doble impacto, una táctica en la que tras el primer bombardeo se espera a que lleguen los equipos de rescate y luego se lanza un segundo ataque.
Las cifras que citan las autoridades
- 128 instalaciones médicas y ambulancias alcanzadas en el sur del Líbano, según el ministerio de Salud libanés.
- 40 trabajadores sanitarios muertos y 107 heridos.
- Al menos 5 ataques de doble impacto documentados.
- En los primeros 17 días de combates, el ministerio informa de más de 1.000 muertos y 2.584 heridos por bombardeos en la región.
Qué dicen los trabajadores
El equipo de reportaje entrevistó a médicos y paramédicos que presenciaron bombardeos en varios centros. Relatan ataques mientras los sanitarios estaban en ambulancias o en puntos de primeros auxilios. Aseguran que ninguno de los lugares visitados mostraba signos de uso militar.
Según testimonios, la mayoría de los ataques han afectado a la Asociación de Salud Islámica, vinculada al contexto local, y a servicios estatales y ONG, incluida la Cruz Roja libanesa. Los sanitarios describen los bombardeos como parte de una campaña para hacer la zona inhabitable y forzar desplazamientos.
Evidencia, acusaciones y respuestas
El ejército israelí ha acusado a Hezbolá de usar ambulancias con fines militares y aduce que actuará de acuerdo con el derecho internacional si eso se confirma. Estas afirmaciones no han venido acompañadas de pruebas públicas, según las fuentes consultadas. El ministerio de Salud libanés ha rechazado la acusación y la ha calificado como una justificación para los ataques.
Organizaciones internacionales recuerdan que los trabajadores sanitarios y las instalaciones médicas están protegidos por el derecho internacional, y que su ataque deliberado podría constituir un crimen de guerra.
Casos concretos citados
- Un centro de respuesta de la Asociación de Salud Islámica en Zifta fue destruido por un ataque aéreo el 8 de marzo, con al menos dos empleados fallecidos.
- Otro centro en Bourj Qalaway quedó totalmente colapsado, y allí perdieron la vida varios sanitarios.
- Testigos describen episodios en Seddiqin y Nabatieh donde se produjo un primer impacto, llegaron equipos de rescate y luego llegó un segundo ataque.
Cómo se protegen los equipos
Los primeros respondedores han cambiado sus rutinas por seguridad. Entre las medidas: reducir los equipos de tres a dos personas, evitar visitas a familiares durante la jornada y dormir en ambulancias aparcadas a distancia unas de otras. Buscan además comportarse de forma visible ante drones o aviones para indicar que son personal sanitario.
Un responsable señaló que, pese a todas las precauciones, si la otra parte no respeta las normas éticas, nada de esto garantiza seguridad.
Impacto en los hospitales y relatos personales
Los hospitales del sur registran una gran presión por la llegada de heridos. Médicos describen escenas de gravedad extrema, con pacientes quemados y falta de recursos. Personal sanitario ha perdido familiares en los ataques mientras acudía a emergencias.
Un director de hospital declaró que la intensidad de los bombardeos es mayor que en confrontaciones anteriores, y que llegan menos heridos vivos y más fallecidos. Un paramédico relató el dolor de descubrir que la casa alcanzada por un ataque era la de sus propios padres.
Contexto reciente
El conflicto se reavivó tras el lanzamiento de cohetes desde Hezbolá hacia Israel, lo que provocó la campaña militar israelí en el sur libanés. En el conflicto de 2024 se registraron decenas de trabajadores sanitarios muertos, y las muertes de personal sanitario siguen siendo una de las principales preocupaciones humanitarias en la región.
Las denuncias de trabajadores sanitarios y las inspecciones sobre el terreno plantean preguntas serias sobre el cumplimiento del derecho internacional humanitario y subrayan el costo humano del conflicto en servicios esenciales como la atención médica.