En Nueva York, Ettore Messina no vino a tomarse un café y hacerse una foto. El legendario entrenador siciliano fue invitado por la IBBL (Italian Brands Basketball League) y dejó titulares con olor a cambio de era: según él, ver una franquicia de la NBA jugando en Roma o Milán no es ciencia ficción.

La idea NBA Europe: ¿realidad o sueño europeo?

Messina, de 66 años y uno de los entrenadores europeos con más trofeos, contó en el Consulado General de Italia que la NBA está hablando con un grupo de equipos europeos. Olimpia Milano estaría entre ellos.

Las palabras fueron claras y con cierto deje práctico: la NBA baraja tener siete u ocho equipos europeos y también crear algunos de forma "artificial" en ciudades como Roma, Manchester o París. Según Messina, "están trabajando muy duro".

Su lectura del proyecto es doble: por un lado ve la oportunidad de ordenar el ecosistema del baloncesto europeo; por otro recuerda el problema real en la cancha - los jugadores juegan demasiados partidos - y la necesidad de construir modelos que permitan también el éxito financiero.

Messina cree que hay conversaciones entre la Euroleague y la NBA para intentar acercar posturas. En su opinión, cualquier acuerdo que beneficie la salud del baloncesto europeo sería bienvenido, y espera que se encuentre un camino común.

Por qué dejó Olimpia Milano

Sobre su salida de la dirección técnica de Olimpia Milano, Messina explicó que llegó el momento de admitir que no podía seguir haciendo ese trabajo al mismo nivel, aunque quería al equipo y a los jugadores. La decisión fue tomada también pensando en el futuro del club: ya existía un plan de sucesión y se optó por ejecutarlo antes de que otros lo tuvieran que improvisar.

Hizo además una analogía entre entrenadores y empresarios. Identificó tres tipos de gestores:

  • Los que tienen todas las piezas pero no hacen que nada funcione.
  • Los que consumen los recursos sin dejarlos para el futuro.
  • Los que, mientras buscan resultados, crean activos y dejan un equipo que puede seguir ganando después de su marcha.

Messina siempre se sintió responsable de pertenecer al tercer grupo: conseguir hoy y construir mañana.

Memorias de NBA: Lakers, Spurs y lecciones de vestuario

El entrenador recordó sus años en Estados Unidos, primero con Los Angeles Lakers y luego cinco temporadas como asistente de Gregg Popovich en los San Antonio Spurs.

En Los Angeles hubo un padrino inesperado: Kobe Bryant. Messina contó que Kobe, que había vivido en Italia y admiraba el baloncesto europeo, le ayudó a ganar aceptación en el vestuario y fuera de él.

Con los Spurs, la lección fue más sutil. Popovich, en un inicio de pretemporada de 2014, dijo algo distinto a lo esperado: antes de hablar de tácticas, hay que crear contacto humano con los jugadores - un apretón de manos, una palmadita - y luego ya llegar a la cancha. Una manera elegante de recordarnos que el baloncesto es gente y músculo, no solo tablillas y estadísticas.

En resumen: la idea de una NBA asentada en Europa ya tiene voces y movimiento, y un entrenador con la experiencia de Messina le da seriedad al asunto. Mientras tanto, los equipos europeos y los aficionados pueden soñar con ver a estrellas de la NBA jugar en estadios de Roma o Milán. Y no, no es solo fantasía.