Si pensabas que la F1 solo era aerodinámica y estrategias raras, llega un poco de drama humano para recordarnos que también hay temperamento. En el Gran Premio de Australia, Liam Lawson y Sergio Pérez volvieron a frotarse y no fue con cariño.

Qué ocurrió en la carrera

En la vuelta 18, los dos coches se encontraron rueda con rueda en la curva 3. Pérez empujó a Lawson fuera de la pista en un movimiento que los comisarios miraron por encima, decidieron investigarlo brevemente y finalmente no tomaron medidas. Ya con el pique encendido, más adelante en la misma vuelta Lawson volvió a pasar y, en la entrada de la curva 11, hubo contacto entre ambos coches, dejando claro que no hay amistad de lado a lado.

En mitad de la pelea por radio se oyó a Lawson decir "that guy fucking sucks", y Pérez respondió con un tono relajado: "Haha, what happened with this guy?". En la rueda de prensa post carrera Lawson afirmó que Pérez estaba peleándole "por el campeonato del mundo", mientras que el mexicano insistió que solo estaban compitiendo. Traducido: ambos creen que tienen razones para empujarse.

La semilla viene de 2024

Esta tensión no surgió de la nada. A finales de 2024 Pérez vivió una mala racha. Red Bull tuvo problemas con su RB20 y, aunque Max Verstappen también los notó, los resultados de Pérez se desplomaron. Entre Imola y Estados Unidos sumó solo 43 puntos y la presión mediática y del equipo sobre él aumentó.

Por su parte, Lawson había sido ascendido al equipo junior Racing Bulls tras la salida de Daniel Ricciardo y no escondía su ambición de llegar a asociarse con Verstappen. Durante el gran premio en casa de Pérez los dos se enzarzaron en una batalla dura en pista que terminó con Lawson haciendo el gesto del dedo medio desde su cockpit y con Pérez cuestionando el temple del neozelandés.

Lawson se disculpó por el gesto, pero el lío siguió: poco después se anunció la salida de Pérez de su asiento para 2025 y la llegada de un nuevo compañero para Verstappen. Además, Pérez había avisado antes a la dirección del equipo sobre posibles problemas de Lawson, avisos que, según él, no fueron escuchados. El propio Lawson tuvo luego un paso breve por la parrilla con solo dos fines de semana de gran premio antes de ser sustituido por Yuki Tsunoda antes del Gran Premio de Japón 2025.

Mirando hacia adelante

Ahora hay un componente de rivalidad entre estructuras. El equipo Racing Bulls de Lawson es un objetivo lógico para el nuevo proyecto de Pérez con Cadillac, que busca crecer y asentarse en la zona media de la parrilla. Con historial, orgullo y un par de roces ya en el zurrón, no sería sorpresa ver más momentos tensos y maniobras dudosas entre ambos en las próximas carreras.

En resumen, esto no es solo un roce de carrera. Es una vieja cuenta pendiente con ganas de cobrar intereses. Y como buen culebrón del paddock, promete más capítulos.