Hace poco investigábamos las normas de aeroactiva para 2026 y el misterio alrededor del ala delantera del Mercedes W17. Unos vídeos parecían mostrar que las aletas tardaban hasta 800 ms en cerrarse, cuando el límite legal es de 400 ms. Ya entonces expliqué que un simple bypass hidráulico no serviría porque la ECU estándar de la FIA vigila la transición en tiempo real. Ahora la historia ha dado un paso más: la FIA ha abierto una investigación contra Mercedes antes del Gran Premio de Japón.

Quién pidió que se mirara más de cerca

La FIA no lo encontró por azar. Tras el doble podio de Mercedes en China con Kimi Antonelli y George Russell, Ferrari solicitó formalmente aclaraciones sobre la legalidad del ala del W17. En cristiano, Ferrari quiere cerrar una posible laguna que habría encontrado el equipo de Brackley.

Cómo funcionaría el supuesto truco

Los analistas técnicos y la propia petición de Ferrari apuntan a un sistema «en dos fases». En vez de cerrar de una vez, el ala realiza dos movimientos separados. El primer movimiento es rápido y ocurre dentro del margen legal de 400 ms, por lo que la ECU y los sensores lo registran como un cierre completado.

Después llega una segunda fase, más lenta y puramente mecánica, que termina de colocar la aleta en su posición final mucho después de que los sensores hayan dejado de monitorizar la transición. En resumen, la cerradura se acaba fuera del periodo que vigila la electrónica.

Por qué esto puede marcar la diferencia en pista

Se busca una mejora en la estabilidad durante el frenado. Al frenar fuerte se produce una transferencia de carga hacia adelante que altera el equilibrio aerodinámico. Con una transición en dos pasos el ala incrementa la carga aerodinámica del tren delantero de forma escalonada, evitando picos bruscos en la respuesta del coche.

Eso se traduce en un frenado más estable en el momento inicial, gestión de neumáticos más suave y una entrada en curva más predecible. Pequeñas ventajas que, en Fórmula 1, pueden sacar segundos por vuelta.

Posibles consecuencias

  • Investigación técnica: La FIA ya la ha iniciado y examinará los datos y el sistema.
  • Directiva técnica: Si consideran que viola las normas, pueden emitir una directiva que prohíba esa solución.
  • Impacto en la competición: Un cambio de interpretación o una sanción podría alterar el rendimiento de Mercedes a corto plazo.

Veremos qué decide la FIA y si Mercedes puede justificar ese diseño ante los comisarios técnicos. Puede ser un fin de semana interesante en Japón.