El fiasco de la Nazionale, también en el hemiciclo

La eliminación de la selección italiana de fútbol ha desembarcado en la Cámara de los Diputados. En la apertura de la sesión, Salvatore Caiata, de Hermanos de Italia, pidió una comparecencia del ministro de Deportes, Andrea Abodi, para que dé explicaciones sobre el “fracaso del fútbol italiano”.

Caiata cargó especialmente contra Gabriele Gravina, presidente de la FIGC. A su juicio, el dirigente ha “robado un sueño” a los jóvenes italianos, en particular a quienes hoy rondan la veintena y nunca han visto a Italia disputar un Mundial. Es una forma bastante elegante de decir que llevamos demasiado tiempo echando de menos aquellas famosas “noches mágicas”.

La Liga pide una reforma total

La Liga aprovechó el golpe para pedir una reforma completa del sistema. Andrea Crippa defendió que el fútbol debe volver a ser “propiedad de los aficionados” y no del presidente de la federación.

Su receta incluye dos medidas inmediatas:

  • limitar a cinco los jugadores extracomunitarios sobre el campo;
  • obligar a que entre los titulares haya futbolistas italianos procedentes de las canteras.

Crippa sostuvo además que, si en estos años no se ha hecho nada de verdad, la responsabilidad recae también en Gravina, a quien calificó como “una desgracia para el fútbol”. La sutileza, como se ve, no está entre las prioridades del día.

El rechazo de Avs y las dudas del Partido Democrático

Desde Alianza Verdes e Izquierda, Marco Grimaldi se desmarcó de la petición de Caiata. Dijo que no le convence ese relato y que no sirve de mucho llamar a Abodi, pedir la cabeza de Gravina y, al mismo tiempo, lavarse las manos sobre las propias responsabilidades.

Por parte del Partido Democrático, Mauro Berruto pidió mirar más allá de los nombres propios y estudiar las razones que han llevado al “abismo” del fútbol italiano. En su opinión, pedir la dimisión de Gravina no basta. De hecho, consideró que esa salida debería ser un gesto de dignidad institucional.

Berruto añadió que para construir una selección competitiva hace falta atraer jugadores extranjeros que eleven el nivel de la competición, algo que, según él, no ha ocurrido. También expresó su interés en escuchar a Abodi sobre lo sucedido y sobre los correctivos necesarios para dar la vuelta a la tendencia.

Irma Testa entra en el debate: “Los verdaderos profesionales somos nosotros”

El debate no se ha quedado en el terreno político. Irma Testa, primera boxeadora italiana en subir al podio olímpico con un bronce en Tokio, respondió a Gravina en Instagram después de que el presidente de la FIGC defendiera la diferencia entre el deporte profesional y el amateur.

Testa replicó que los auténticos profesionales son quienes compiten y ganan “por la camiseta y por su país”, mientras ven a futbolistas millonarios hacer el ridículo. También subrayó que entrena más que un futbolista y cobra menos que los cocineros o las niñeras de esos mismos jugadores. Un recordatorio bastante incómodo de que el mérito deportivo no siempre cotiza como debería.

Zoff: “No es mala suerte, aquí pasa algo”

Dino Zoff, exseleccionador de Italia y campeón del mundo en 1982, también dejó su diagnóstico. En una conversación telefónica con ANSA, dijo que el ánimo era el de quien ha jugado el día anterior y reconoció que la eliminación es un golpe para el fútbol italiano.

Para Zoff, después de caer fuera del Mundial por tercera vez consecutiva ya no se puede hablar solo de mala suerte. Según él, si el resultado se repite una y otra vez, significa que “hay algo que no funciona”.

Preguntado por posibles pasos atrás en la FIGC, prefirió no entrar en esas dinámicas. Y, con la calma de quien ya ha visto bastantes tormentas, dijo que sigue disfrutando del deporte en general, aunque hoy haya poco que celebrar con la selección. También comentó que le entretiene seguir tanto la Fórmula 1 de Kimi Antonelli como a la Nazionale. La diferencia es que una le da motivos para mirar la pantalla sin resignación inmediata.