Cambio de rumbo en la FIGC

Gabriele Gravina ha anunciado su dimisión como presidente de la FIGC durante la reunión con las distintas componentes federales. Sí, después de otra noche amarga para el fútbol italiano, la federación ha optado por abrir el siguiente capítulo sin esperar demasiado.

Las elecciones para cubrir los nuevos cargos se celebrarán el 22 de junio.

En el encuentro estaban presentes los responsables de Serie A, Serie B, Lega Pro, LND, AIC y AIAC: Ezio Maria Simonelli, Paolo Bedin, Matteo Marani, Giancarlo Abete, Umberto Calcagno y Renzo Ulivieri.

La decisión llega tras la no clasificación de Italia para el Mundial, la tercera consecutiva y la segunda bajo la gestión de Gravina.

El comunicado oficial

En el texto difundido para formalizar la dimisión y anunciar la fecha de las elecciones, la FIGC recoge que el presidente agradeció a las componentes federales los mensajes de apoyo recibidos, tanto en público como en privado.

El comunicado añade que Gravina informó a los presidentes de su disponibilidad para comparecer en audiencia el 8 de abril, a las 11:00, ante la VII Comisión de Cultura, Ciencia e Instrucción de la Cámara de Diputados, donde explicará el estado del fútbol italiano.

Allí, según la federación, presentará de la forma más completa posible un análisis de los puntos fuertes y débiles del movimiento, además de abordar algunos asuntos ya tratados en la rueda de prensa posterior al partido de la selección en Zenica, disputado el martes 31 de marzo.

La aclaración sobre sus palabras

Durante la reunión, Gravina también expresó su malestar por la interpretación de sus declaraciones sobre la diferencia entre deporte amateur y profesional, pronunciadas tras el Bosnia-Italia de Zenica y que provocaron reacciones de numerosos campeones olímpicos italianos.

El presidente explicó que sus palabras no pretendían ser ofensivas hacia ninguna disciplina. Según el comunicado de la FIGC, se refería a las distintas normas y regulaciones, tanto internas como externas: desde la presencia en la gobernanza de algunas federaciones de ligas con sus respectivas autonomías, hasta la naturaleza societaria de los clubes profesionales de fútbol, sometidos a una legislación nacional e internacional distinta de la que afecta a los clubes amateurs.