La confesión sexual de Madonna sobre John F. Kennedy Jr. llegó en un episodio de Confessions de Grindr subido el 29 de mayo, donde la cantante respondió a una pregunta con una regla bastante práctica: si iba a nombrar a alguien, sería alguien fallecido. La memoria selectiva, pero con asesoramiento legal incorporado.

Al hablar de quién le había dado el mejor sexo de su vida, Madonna dijo: “Dios mío. Solo voy a nombrar a personas fallecidas. John Kennedy Jr.” La referencia apuntaba a John F. Kennedy Jr., hijo del expresidente John F. Kennedy, con quien la artista fue vinculada a finales de los años ochenta.

Qué dijo Madonna en el programa de Grindr

Durante la conversación, una de las personas del panel comentó que John F. Kennedy Jr. tenía fama de ser un “buen polvo”, una formulación directa y poco interesada en la diplomacia. Madonna respondió: “Entonces sabes que es verdad”. Breve, eficaz y diseñada para que internet hiciera el resto del trabajo administrativo.

Kennedy Jr. murió en 1999 en un accidente de avión junto a su esposa, Carolyn Bessette Kennedy, y la hermana de ella, Lauren Bessette. En vida fue una figura pública muy observada, no solo por su apellido, sino también por su trabajo como editor de la revista George y por el interés constante que generaban sus relaciones.

Madonna, por su parte, había sido relacionada públicamente con otros nombres famosos, entre ellos Michael Jackson, Warren Beatty y Sean Penn. En este caso, sin embargo, la cantante no habló de rumores ajenos, sino de su propia experiencia, que es una categoría informativa bastante más sólida que el clásico “alguien lo dijo en redes”.

Música clásica para subir la tensión

La cantante de “Like a Virgin” y “Like a Prayer” no se quedó solo en el nombre. En el mismo episodio también contó que le gusta escuchar música clásica durante el sexo. Citó como ejemplo a Ryuichi Sakamoto, el compositor japonés fallecido en 2023.

Según explicó Madonna, ese tipo de música le interesa porque “construye tensión” y al mismo tiempo resulta romántica. Dijo que “sube y baja”, que “se va construyendo” y después llega una caída. No es exactamente una crítica musical académica, pero probablemente comunica la idea mejor que muchas notas de programa.

La declaración encaja con el tono del formato, más confesional que solemne. Aun así, conviene separar lo que se dijo de lo que se puede añadir alrededor. Madonna habló de Kennedy Jr. y de sus preferencias musicales. Todo lo demás que el público quiera proyectar en la frase pertenece al amplio y ruidoso departamento de interpretación.

Sarah Jessica Parker y el peso de salir con un Kennedy

Madonna no ha sido la única figura conocida que ha descrito su vínculo con John F. Kennedy Jr. como una experiencia fuera de lo común. Sarah Jessica Parker, que salió con él a comienzos de los años noventa, habló en 1992 con The New York Times sobre el nivel de atención que recibía la pareja.

Parker dijo que podían ir a lugares donde no había nadie y, al día siguiente, ver fotografías de ambos en los tabloides. “Nunca tuve idea de lo que era la verdadera fama hasta que conocí a John”, afirmó entonces. También lo describió como “un hombre agradable”, pero añadió que sentía que debía disculparse por salir con él, porque aquello se había convertido en un factor definitorio de su imagen pública.

La actriz se casó más tarde con Matthew Broderick en 1997. Su testimonio ayuda a recordar una parte importante del fenómeno Kennedy Jr.: incluso para personas ya famosas, estar cerca de él podía multiplicar la atención mediática hasta niveles bastante absurdos. La discreción, en ese contexto, era más una aspiración que una opción realista.

Brooke Shields también habló de aquella cita

Brooke Shields también ha contado su propio episodio con John F. Kennedy Jr. Según recordó, tuvo una única cita con él y decidió no acostarse con él porque sentía que le gustaba demasiado y quería protegerse emocionalmente.

Shields dijo que ambos regresaron al hotel tipo chalé en el que él se alojaba. Allí, según su relato, él la besó. “Fue el mejor beso que había recibido en mi vida”, afirmó. La frase es menos explícita que la de Madonna, pero igual de útil para alimentar décadas de conversación pública sobre Kennedy Jr., una figura que parece seguir generando titulares con una eficiencia que muchos publicistas estudiarían con respeto profesional.

La diferencia clave está en el origen de cada dato. Madonna hizo su comentario en Confessions de Grindr. Parker habló con The New York Times. Shields lo contó en primera persona al recordar aquella cita. Lo demás, por mucho que circule con entusiasmo, sigue siendo especulación si no viene de una fuente identificable. En estos asuntos, la atribución no mata el cotilleo. Solo lo mantiene dentro de los límites de la realidad conocida.