Antonelli baja el volumen al ruido interno
Kimi Antonelli no parece dispuesto a dejar que las especulaciones le arruinen el descanso de abril. El piloto italiano insiste en que no está preocupado por la posibilidad de pelear con su compañero de Mercedes, George Russell, por el campeonato del mundo de F1.
Antonelli llega al parón con nueve puntos de ventaja sobre Russell después de su victoria en el Gran Premio de Japón, mientras que el británico acabó cuarto en Suzuka. Con ese resultado, el joven de Mercedes pasó a liderar el Mundial, convirtiéndose además en el piloto más joven en hacerlo, superando el registro de Lewis Hamilton de 2007 por casi tres años. Nada mal para alguien que todavía está aprendiendo a navegar por una temporada que, por ahora, le está saliendo demasiado bien.
Un Mercedes dominante, dos pilotos con ambición
Con el Mercedes W17 siendo hasta ahora el coche más fuerte de la F1 en 2026, todo apunta a que la escudería tendrá a sus dos pilotos metidos de lleno en la lucha por el título. Sería el primer gran pulso interno de este tipo desde la rivalidad entre Hamilton y Nico Rosberg, que marcó a Mercedes entre 2014 y 2016.
Aun así, Antonelli dejó claro que no está mirando ese posible conflicto, al menos de momento.
"No, la verdad es que no me preocupa. Voy a centrarme en mí, en lo que tengo que hacer, intentando dejarlo todo bien en cuanto a procedimientos, salidas y pilotaje".
Mirar hacia dentro antes que hacia Russell
Preguntado por si la tensión con Russell podría crecer más adelante, Antonelli prefirió bajar el tono. Reconoce que sabe lo fuerte que es su compañero y que será un rival muy complicado, pero su atención está puesta en mejorar las áreas que todavía le quedan por pulir.
También apuntó que Ferrari y McLaren probablemente se acerquen con el paso de las carreras, así que Mercedes no puede permitirse relajarse ni un segundo. La idea, según el italiano, es seguir elevando el nivel y aprovechar el parón para corregir detalles en procedimientos, arrancadas y pilotaje.
Antonelli admitió que dio un salto importante el año pasado, una etapa que, según él, le enseñó mucho más de lo que esperaba y que le está ayudando en este inicio de curso.
"Todavía queda mucho trabajo por hacer, pero me siento mucho más en control de la situación. El coche ayuda, y voy a intentar estar preparado porque estas oportunidades no aparecen todos los días".
El italiano también se mostró agradecido por el coche que le ha entregado el equipo y remató la reflexión con una idea bastante sencilla para un campeonato que ya empieza a enseñar los dientes: mantener la cabeza baja y seguir trabajando.