Contexto
El ataque de los hutíes contra Israel ha servido, según Elisabeth Kendall, para dejar clara una cosa: no se trata solo de bravatas. La presidenta de Girton College, en la Universidad de Cambridge, afirma que el grupo ha mostrado disposición a llevar a cabo sus amenazas, entre ellas la de bloquear el estrecho de Bab al-Mandeb.
Kendall describió esa posibilidad como un “escenario de pesadilla” si la situación sigue escalando. Y no hace falta una gran imaginación para entender por qué: Bab al-Mandeb es una de las rutas marítimas más sensibles del mundo, así que cualquier intento de cerrarlo tendría consecuencias mucho más amplias que un intercambio de amenazas en redes o en un comunicado. La geopolítica, una vez más, opta por complicarlo todo.