La política italiana pierde a una figura que marcó varias décadas. Ha muerto en Varese Umberto Bossi, tenía 84 años. Fue el fundador de la Lega Lombarda, que luego se convirtió en la Lega Nord, y para muchos quedó siempre como el Senatùr.

Trayectoria y estilo

Bossi llegó al Senado en 1987 y desde entonces impulsó la defensa de la idea de Padania frente a lo que llamó "Roma ladrona". Su estilo fue directo, a veces grosero, y acuñó expresiones que la gente recuerda con facilidad. Se le asoció con posiciones firmes sobre inmigración y con un discurso regionalista que cambió el mapa electoral del norte italiano.

Del nacionalismo regional al gobierno

  • Fundó y lideró la Lega Lombarda, que dio paso a la Lega Nord.
  • En 2001-2004 fue ministro responsable de reformas institucionales y devoluciones, y entre 2008 y 2011 ocupó el cargo vinculado al federalismo.
  • Su objetivo público en varias etapas fue la secesión del norte, aunque en la práctica impulsó demandas por mayor autonomía y federalismo.

Controversias y episodios polémicos

  • En su primer congreso en 1989 lanzó ataques contra inmigrantes, homosexuales y personas del sur de Italia. Años después recibió condena por injurias al presidente de la República, cuyo castigo fue luego indultado en 2019.
  • Se le vinculó a casos de financiación irregular; admitió en su momento un aporte ilegal de 200 millones de liras procedente de Montedison.
  • Durante la era de Tangentopoli la Lega creció quitando votos a partidos tradicionales y se volvió actor clave en varias negociaciones nacionales.

Su imagen pública incluía el cigarro casi permanente, la camiseta blanca y un lenguaje provocador. Decía inspirarse en figuras como don Luigi Sturzo y Konrad Adenauer, pero su manera de actuar fue más bien tosca y directa.

Salud y retirada parcial

Bossi sufrió problemas de salud que marcaron su carrera: una isquemia en 1991, un malestar en 1996 y un ictus en 2004 que le obligaron a dar un paso al lado en la actividad habitual. Tras dejar el ministerio optó por un escaño en el Parlamento Europeo, y años después volvió a la escena nacional con Breves apariciones y roles institucionales.

El ocaso político

En 2012 renunció al cargo de secretario en medio de crisis internas que llevaron a cambios en la simbología del partido, donde su nombre dejó de figurar junto al símbolo del Alberto da Giussano. Permaneció como presidente federal, pero la llegada de Matteo Salvini y la reorientación del partido lo dejaron en un segundo plano. Surgieron movimientos nostálgicos como el Comitato del Nord, y su relación con los sucesores fue a menudo tensa. En las últimas elecciones su candidatura estuvo en duda hasta que un recuento le permitió mantener el escaño tras 35 años en la política activa.

Reacciones oficiales y del mundo político

  • Sergio Mattarella: expresó su sincero condolencia. Recordó a Bossi como protagonista de una larga temporada política y manifestó cercanía a sus familiares.
  • Matteo Salvini: publicó un mensaje emotivo en la red social X, canceló sus compromisos previstos y anunció que volverá a Milán en el primer vuelo disponible.
  • Luca Zaia: destacó el papel de Bossi en la difusión del debate sobre federalismo y la "cuestión septentrional", y valoró su capacidad política y realismo.
  • Elly Schlein remitió sus condolencias en nombre de su formación política.
  • Pierluigi Bersani lo describió como un adversario digno y, al final, una persona a la que llegó a estimar.
  • Antonio Tajani y Pier Ferdinando Casini también se sumaron a las palabras de respeto, recordando su papel en los cambios políticos de Italia.

Las reacciones reflejan la polarización que acompañó toda su vida pública: admiración por parte de sus seguidores y reconocimiento institucional, junto a críticas por episodios y declaraciones polémicas.

La nota original del fallecimiento fue difundida por agencias informativas italianas.