Golpe inmediato a la energía
El petróleo se ha desplomado tras el alto el fuego. El West Texas Intermediate (WTI) llegó a caer hasta un 18% y se situó en 93,03 dólares por barril, bastante por debajo de la barrera de los 100 dólares. El mercado, que no suele destacarse precisamente por su calma, reaccionó con una corrección brusca.
El gas también se ha unido a la fiesta de las caídas, aunque sin el menor entusiasmo. Al inicio de la sesión, los contratos TTF en Ámsterdam, la referencia del mercado europeo, bajaron más de un 19% hasta 43 euros por megavatio hora.
El motivo de fondo
La presión bajista llega después del acuerdo entre Estados Unidos e Irán para una tregua de dos semanas. Esa pausa queda condicionada a la reapertura del estrecho de Ormuz, un paso clave para el suministro energético mundial. Cuando una ruta así entra en la ecuación, los precios suelen hacer lo que mejor saben hacer: sobresaltarse primero y preguntar después.



