La tensión en Oriente Medio y los ataques a infraestructuras energéticas han puesto nerviosos a los mercados. El petróleo Brent superó la barrera de los 116 dólares por barril mientras que el gas llegó a tocar los 74 euros por megavatio hora en la apertura y después retrocedió hasta situarse en la franja de los 66-68 euros. Las bolsas europeas cerraron con caídas importantes.

Qué pasó en las plazas europeas

Las principales bolsas del continente cedieron terreno en bloque: Milán cayó alrededor del 2%, Fráncfort también perdió cerca del 2%, París retrocedió un 1,5%, Madrid un 1,9% y Londres cerca del 1,6%. El diferencial entre los bonos italianos y alemanes se amplió hasta rondar los 83-84 puntos básicos y la rentabilidad del bono a diez años de Italia subió hasta el 3,8-3,81%.

Por qué sube la energía y cómo afecta

Los ataques a refinerías y a infraestructura gasística en Oriente Medio ejercen presión sobre los precios energéticos. El Brent anotó un alza del orden del 8,2% y el WTI se situó en torno a 97 dólares por barril con un avance más modesto. El gas experimentó fuertes oscilaciones al inicio de la sesión, lo que elevó la volatilidad en los mercados eléctricos.

En los mercados de metales preciosos se registraron movimientos notables: según los informes, el oro descendió un 5% hasta cerca de 4.700 dólares, y la plata cayó más del 10% situándose algo por encima de los 70 dólares la onza.

Bancos centrales y clima financiero

Además del factor geopolítico, influyó el ambiente monetario. La Reserva Federal volvió a lanzar mensajes de tono restrictivo y los inversores esperan la decisión del Banco Central Europeo, que condiciona el ánimo en renta fija y acciones. En Asia, la decisión del Banco de Japón de mantener los tipos sin cambios y sus comentarios sobre la incertidumbre en la inflación intensificaron las caídas en esa región.

Asia en números

  • Tokio cerró con una caída del 3,38%.
  • Hong Kong perdió más del 2%.
  • Shenzhen retrocedió un 2,27%.
  • Shanghái bajó un 1,39%.
  • Seúl registró un descenso del 2,7%.

En resumen, la combinación de la escalada del conflicto en Oriente Medio, el repunte del precio del petróleo y la incertidumbre sobre las políticas de los bancos centrales ha puesto a los mercados globales en alerta. Los futuros de Wall Street arrancaban en negativo y Europa cerró con tono pesimista, con el tipo de cambio del euro frente al dólar relativamente estable en torno a 1,1450.