Un cierre que preocupa al responsable de la serie

La quinta temporada de The Boys ya ha llegado a Prime Video y marca el principio del fin de una de las series más comentadas de la plataforma. Quedan todavía varias semanas para ver cómo termina todo, pero Eric Kripke no está precisamente relajado. Su palabra elegida para describir el momento es, con bastante honestidad, inquieto.

En una conversación con The Hollywood Reporter, el creador explicó que lo que más le preocupa no es la acción, ni el nivel de locura, ni siquiera el camino hasta el último episodio. Lo que le quita el sueño es algo más sencillo y bastante más cruel: que el final determine cómo se recordará la serie entera.

"Lo que más me pone nervioso del tramo final es conseguir que el aterrizaje salga bien", vino a decir Kripke.

Y tiene sentido. Cerrar una serie querida rara vez sale gratis. Juego de tronos y Stranger Things ya demostraron que el público no solo ve finales, también los archiva, los reabre y los utiliza después para reescribir su opinión sobre todo lo anterior. La memoria colectiva, tan práctica ella.

Nadie ha visto aún el episodio final

Con The Boys el asunto tiene más miga porque, aunque la serie parte del cómic de Garth Ennis y Darick Robertson, nunca ha estado obligada a seguirlo al pie de la letra. No funciona como otras adaptaciones que van paso por paso, así que el desenlace sigue siendo terreno bastante opaco.

Lo que sí se sabe es que habrá muertes en la quinta temporada. Lo que no se sabe es cómo se cerrará exactamente la historia. Ni siquiera la prensa recibió un pase anticipado del episodio 8, así que el último tramo sigue blindado con notable eficacia.

Un final largo, pero no desmesurado

Kripke también dejó claro que no ha querido convertir el cierre en un episodio gigantesco de esos que parecen diseñados para presumir de minutos. Cuando Collider le preguntó si el octavo capítulo sería especialmente largo, respondió que no.

Dijo que rondará algo más de una hora, entre una hora y cinco minutos y, como mucho, una hora y seis. Nada de una versión de 90 minutos para inflar el tamaño por deporte.

Además, aseguró que las entregas vienen cargadas de contenido, así que no veía necesidad de alargar el final hasta la extenuación. Según la filtración del usuario Cryptic4KQual y la estimación del propio Kripke, estos serían los tiempos aproximados de la temporada:

  • Episodio 1: 1 hora
  • Episodio 2: 59 minutos
  • Episodio 3: 1 hora y 2 minutos
  • Episodio 4: 1 hora y 2 minutos
  • Episodio 5: 1 hora y 5 minutos
  • Episodio 6: 1 hora y 1 minuto
  • Episodio 7: 1 hora y 6 minutos
  • Episodio 8: 1 hora y 5 minutos

Cuando la sátira se queda corta frente a la realidad

En otra parte de la entrevista, Kripke habló del tono político de esta quinta temporada y de lo incómodo que resulta comprobar hasta qué punto ciertas ideas de la serie han acabado pareciéndose a titulares reales. Sí, la realidad ha decidido competir con una producción sobre superhéroes corruptos y violencia absurda. Qué sorpresa tan poco divertida.

The Hollywood Reporter señaló que una de las tramas de esta temporada incluye a un personaje comparado con Jesús, algo que recordó a los comentarios que la pastora Paula White hizo más recientemente sobre Trump. Kripke admitió que ver esas coincidencias no resulta agradable.

También mencionó internamientos, el envío de tropas federales a ciudades y referencias que parecían exageradas cuando se escribieron. Incluso puso como ejemplo al personaje del general Mayhem, al que describieron como una especie de guiño a ese tipo de figuras militares caricaturescas que luego la realidad se empeña en imitar.

Su resumen fue bastante claro: cuando el mundo supera a tu serie de superhéroes con penes explosivos, algo no va especialmente bien.

Cuándo llegan los próximos episodios

Los episodios 1 y 2 de la quinta temporada ya están disponibles en Prime Video. El episodio 3 se estrenará el 15 de abril.

Mientras tanto, la serie sigue avanzando hacia un final que Kripke quiere cerrar con buena mano, aunque por ahora lo único seguro es que no piensa confiar en la suerte. Y visto el historial de los finales televisivos, la prudencia tampoco sobra.