Dario Fo nació hace 100 años y sigue siendo la prueba de que se puede hacer reír y, al mismo tiempo, señalar lo que duele. Actor, dramaturgo, director y diseñador, Fo no entendía el teatro como un entretenimiento separado de la política. Lo mezcló todo y lo llevó a la calle, al escenario y a la televisión.
De la resistencia familiar a la televisión
Su origen ya tenía ingredientes dramáticos. Su padre era jefe de estación y actor aficionado, y ambos participaron en la resistencia contra los nazis en el norte de Italia, ayudando a pasar soldados aliados a Suiza. La fama masiva llegó en 1962 con un programa semanal de variedades en TV que seguían millones de espectadores. La relación con la tele terminó pronto porque Fo y su mujer, Franca Rame, se negaron a aceptar recortes de censura.
Teatro propio y Mistero Buffo
Con su compañía Nuova Scena estrenó en 1969 Mistero Buffo, un espectáculo de un solo hombre inspirado en textos medievales. Allí satirizaba la ceremonia, la jerarquía y el misticismo de la Iglesia católica. En una escena, Cristo propina una patada al papa Bonifacio VIII por su corrupción. El Vaticano llegó a calificar el montaje como "el espectáculo más blasfemo en la historia de la televisión".
Obras que marcaron época
Fo revitalizó el teatro político con piezas que combinan humor y crítica social. Entre las más conocidas están:
- Accidental Death of an Anarchist (Muerte accidental de un anarquista): se inspiró en el caso real de un ferroviario de Milán, acusado falsamente de colocar bombas y que "se cayó" desde un cuarto piso en la comisaría. La obra ha envejecido bien: incluso en una versión de 2023 se recordó que en el Reino Unido más de 3.000 personas han muerto bajo custodia policial desde el estreno en 1970.
- Can’t Pay? Won’t Pay! (¿No puedo pagar? No pago!): una comedia con un trasfondo muy serio sobre la precariedad y el hambre.
- Trumpets and Raspberries: una farsa política donde un delegado comunista acaba físicamente indistinguible del dueño de la Fiat tras una operación estética. El contraste entre trabajador y magnate ofrecía papeles jugosos para el actor, con gags verbales que clavaban la burla social.
Papeles para actores y fama internacional
Fo sabía escribir personajes que explotaban el virtuosismo actoral. En Londres, por ejemplo, Alfred Molina dio una versión memorable del personaje central de Accidental Death, lleno de energía y histrionismo. En otras reposiciones, actores como Daniel Rigby han demostrado que las obras no han perdido punch ni sentido crítico.
Persecución y un propósito claro
Aunque populares, Fo y Rame fueron objeto de hostigamiento constante. Provocaron la ira de la Iglesia y también del Partido Comunista, sufrieron intimidaciones físicas y afrontaron 45 procesos por parte de la policía italiana. Dario Fo murió en 2016, pero dejó claro cuál era su objetivo con la comedia. En palabras suyas, en el fondo de todo lo que escribía había tragedia. Recordaba que Accidental Death trata de un hombre arrojado por una ventana y que Can’t Pay? Won’t Pay! gira en torno a alguien que pasa hambre. La risa, decía, es el método para hacer que el público confronte esos problemas.
Fo recibió el Premio Nobel de Literatura en 1997, reconocimiento a una trayectoria que mezcló entretenimiento y denuncia. Fue un gran showman con una misión muy seria: obligarnos a mirar la injusticia sin apartar la vista.