Jeff Kaplan, conocido por su trabajo en Overwatch y por ver ese juego pasar a free-to-play, estuvo de stream largo jugando a su nuevo proyecto, The Legend of California. Durante la retransmisión de diez horas le preguntaron si el juego sería gratuito al lanzamiento. Su respuesta fue una mezcla de broma y realismo brutal.

«Eso no somos nosotros»

Kaplan explicó que, para que un free-to-play funcione de verdad, hacen falta números de otro planeta y una maquinaria empresarial implacable. En sus palabras, para sostener un modelo gratuito se necesitan "como ocho mil millones de jugadores y dos mil desarrolladores produciendo llaveros como una fábrica". Y remató con un claro: "Eso no somos nosotros".

Qué propone en su lugar

El equipo detrás de The Legend of California quiere algo más sencillo. Kaplan dijo que la mayor parte del desbloqueo de elementos, es decir cosméticos y opciones de personalización, se hará simplemente jugando. Esa es la aproximación que muchos jugadores prefieren cuando es viable.

Un mensaje directo a los críticos

Durante la misma sesión, Kaplan lanzó una recomendación directa a quienes critican juegos que no tienen intención de jugar: dijo que la gente debería "callarse" (expresado con un taco en la retransmisión). Fue una petición contundente para menos opinión por lo visto y más experiencia real antes de juzgar.

Sobre The Legend of California

El juego se está mostrando como un mundo abierto de acción y supervivencia con un aire arcade y ciertas vibraciones que recuerdan a juegos de vaqueros. Algunos lo han calificado coloquialmente como "Rust pero del viejo oeste", y no parece una comparación descabellada.

  • Equipo: Kintsugiyama, con un equipo reducido de unas 34 personas.
  • Estado: todavía en fases tempranas de desarrollo, evolucionando junto al estudio.
  • Enfoque comercial: Kaplan no ve al estudio capaz de soportar un modelo free-to-play masivo, al menos por ahora.

La propuesta visual y de diseño ha llamado la atención, pero es importante recordar que se trata de un proyecto en desarrollo y con un equipo pequeño. Kaplan admite que estaría encantado de equivocarse si el free-to-play resultara viable para ellos, pero la postura actual es clara: prefieren algo más directo y controlable.

¿Te atrae la idea de un juego de supervivencia en clave vaquera con toques arcade? Si te interesa, merece la pena seguir la evolución del título y ver cómo crece en manos de un equipo reducido.