En el festival documental CPH:DOX, cuya cumbre CPH:SUMMIT recuperó el lema "Media Sovereignty: Rethink, Envision, Redefine", políticos, investigadores y profesionales del documental se reunieron para discutir hacia dónde va la industria audiovisual. En la apertura, Bruno Patino, presidente de Arte France, ofreció un diagnóstico directo y poco optimista sobre el impacto de la inteligencia artificial y las grandes plataformas en el ecosistema de medios.
Un informe de IA que asustó al auditorio
Antes del discurso de Patino, Doc Society presentó un informe generado por la IA Claude que dibujaba un panorama para 2030: las radiotelevisiones públicas reducirían mucho su papel y quedarían como meras entidades encargadas de encargar contenidos; el documental se dividiría entre proyectos de puro prestigio caros y producciones baratas dirigidas por creadores; y la experiencia informativa compartida, la commons informativa, se perdería. Según ese informe, reconstruir un espacio informativo común tardaría más de lo que costó destruirlo.
Del consumo activo al empuje constante
Pull versus push. Patino recordó que durante décadas la audiencia buscaba la información activamente. Con las redes sociales y los algoritmos, hemos pasado a una era en la que el contenido nos viene dado. "La gente espera que el contenido llegue a ella, no al revés", dijo. Ese cambio no es menor.
Poder y saturación
En ese contexto de contenidos empujados, emergen dos dinámicas clave: saturación y concentración de poder. Los actores globales ganan peso y controlan más la interfaz frente al público. La producción, potenciada por la IA, es casi ilimitada: más rápida, más barata y en mayor volumen que nunca.
Patino advirtió sobre dos efectos paralelos: la estandarización industrial de los contenidos por el aumento del poder de pocos actores, y la estandarización tecnológica por la menor diversidad. Resultado: se produce más contenido, pero la variedad real disminuye.
La fragmentación como nueva relación con la realidad
El ponente identificó tres ideas que están en peligro:
- La cultura como fuente de emancipación individual y colectiva.
- La información verificada difundida ampliamente como fundamento del proceso democrático.
- La radiodifusión pública como forma de solidaridad colectiva.
Patino alertó de que, en el peor escenario, la IA podría decidir en qué lugar social queda cada ciudadano, qué información y cultura recibe, y con ello convertir la fragmentación en nuestra principal forma de relacionarnos con la realidad.
De la Edad del Acceso a la Edad de la Implicación
Patino trazó tres etapas de la revolución digital:
- Edad del Acceso: llegada de internet y acceso directo a la información.
- Edad de la Propagación: desde 2007, con algoritmos, viralidad, redes sociales y la economía de la atención.
- Edad de la Implicación: introducción de la IA, donde lo humano y lo automático, lo auténtico y lo sintético, se confunden.
En esta nueva etapa, los intermediarios algorítmicos pueden convertirse en el mediador principal entre la sociedad y la información, la cultura y el entretenimiento.
La llamada "economía de relaciones"
Patino denominó "economía de relaciones" al riesgo de que solo sobrevivan las voces y narrativas que las plataformas decidan visibilizar. Muchas historias podrían quedar invisibles porque nunca se proponen a las audiencias o se pierden en el océano de contenido.
Coalición: la apuesta europea
Frente a la lógica del poder concentrado de plataformas, Patino planteó una alternativa: la coalición. Para Europa hay dos retos prácticos: la descubribilidad de contenidos cuando la IA está dominada por grandes empresas con sede fuera de Europa, y la producción, cada vez más ligada a plataformas extranjeras.
La respuesta que propone es política y estratégica. Europa, según Patino, sigue siendo el marco más eficaz para repensar identidades, narrativas y espacios culturales. Arte puede jugar un papel clave: ya agrupa una red de 14 emisoras públicas, ofrece programación en siete idiomas y mantiene vínculos sólidos con el ecosistema creativo europeo. Patino recordó la presencia de Arte en dos ganadores recientes importantes, Mr. Nobody Against Putin y Sentimental Value, como ejemplo de esa colaboración.
Su ambición no es construir una mega plataforma tipo "Netflix europea". Es algo más modesto y concreto: reforzar la red europea con proyectos basados en la curiosidad, el descubrimiento y la apertura, para que la diversidad no desaparezca entre la avalancha de contenidos.
En resumen: la IA cambia las reglas del juego y pone en riesgo la diversidad y el espacio público informativo. La solución, según Patino, pasa por la cooperación entre emisoras y una estrategia europea que priorice la visibilidad y la producción cultural propia.