Una visita de altura en Tavullia

La víspera de Pascua dejó una escena bastante selecta en el Ranch de Tavullia. Allí coincidieron los habituales pilotos de la VR46 Riders Academy, que entrenan en moto sobre el circuito de tierra cada sábado sin carreras, y un invitado que no pasa precisamente desapercibido: Andrea Kimi Antonelli, líder de la Fórmula 1 y vecino cercano, llegado desde San Marino.

Antonelli no se subió al trazado de Flat Track. Su contrato con Mercedes no le permite ese tipo de práctica, así que se quedó viendo desde la pista el entrenamiento de sus amigos. Una decisión prudente, casi revolucionaria en el deporte de élite.

El punto de encuentro entre dos líderes

Kimi y Marco Bezzecchi ya habían aparecido juntos unos días antes en la imagen, ya célebre, ideada por Gianmarco Tamberi para responder a las palabras de Gabriele Gravina, entonces presidente de la FIGC, sobre los «deportes amateur». Antes de eso, ambos se habían felicitado públicamente mientras uno competía en Extremo Oriente y el otro en América.

La coincidencia fue de las que llaman la atención porque los dos terminaron ganando en sus respectivos frentes y colocándose al frente del Mundial. Para el deporte italiano, no está nada mal poder presumir al mismo tiempo de un líder en Fórmula 1 y otro en MotoGP.

Solo faltó Sinner

Si uno se pone a imaginar el cuadro completo, en las imágenes de Tavullia faltaba un nombre muy concreto: Jannik Sinner. El tenista altoaustríaco ha felicitado en varias ocasiones tanto a Kimi, de quien es un gran admirador de la Fórmula 1, como a Bez, al que ha saludado en persona y también con los habituales mensajes firmados sobre la cámara tras un partido ganado.

Sinner estaba ocupado en Montecarlo, así que el reencuentro más llamativo del deporte italiano tendrá que esperar. Con un poco de suerte, o de agenda, no demasiado.