El lunes 23 de marzo de 2026, agentes de ICE empezaron a presentarse en varios aeropuertos de Estados Unidos para ayudar a oficiales de la TSA. La medida llega en medio de un cierre parcial del gobierno que está afectando el funcionamiento de puntos clave del transporte.

Qué pasó

La llegada de los agentes de ICE se produjo después de que el presidente Trump anunciara en redes sociales que, a partir del lunes, enviarían personal para apoyar a la TSA. Fotografías mostraron agentes en el Aeropuerto Internacional Louis Armstrong de Nueva Orleans y observando el trabajo de la TSA en el Aeropuerto Hartsfield-Jackson de Atlanta, donde las colas se estaban extendiendo fuera de las terminales.

Por qué ahora

El despliegue responde a problemas operativos originados por un estancamiento entre demócratas y republicanos sobre la financiación del Departamento de Seguridad Nacional, que supervisa a la TSA. Los demócratas han condicionado la aprobación de fondos a cambios en las políticas de inmigración tras incidentes previos relacionados con despliegues de ICE, mientras que los republicanos rechazaron una propuesta para financiar solo las partes no relacionadas con la inmigración del departamento.

Puntos clave

  • ICE tiene financiación separada y no está afectado por el cierre parcial, por eso pudo enviar agentes.
  • Tiempos de espera reportados: algunos viajeros dijeron que pasaron hasta tres horas para pasar por seguridad.
  • Entrenamiento: los oficiales de la TSA están específicamente formados para control aeroportuario; los agentes de ICE no, por lo que no está claro cuánto podrán aportar de inmediato en tareas de control de seguridad.

Además: más complicaciones en aeropuertos

El despliegue de ICE fue solo una de varias interrupciones en la jornada. Un accidente de avión ocurrido tarde el domingo en el aeropuerto de LaGuardia en Nueva York obligó a cerrar instalaciones hasta, al menos, la tarde del lunes. Al mismo tiempo, se pausaron vuelos en el aeropuerto de Newark debido a humo reportado dentro de la torre de control de tráfico aéreo.

En resumen, la combinación del cierre parcial, el envío de agentes de ICE para apoyar a la TSA y problemas operativos imprevistos convirtió el inicio de semana en una jornada complicada para los aeropuertos y los viajeros.