“No cierren la puerta a la verdad sobre Ustica”. Con esas palabras, Daria Bonfietti y los familiares de las víctimas se presentarán hoy en la audiencia en la que la jueza de instrucción de Roma, Giulia Arcieri, decidirá si acepta o no la petición de archivo formulada por la Fiscalía de Roma. Se trata del hundimiento del DC9 la noche del 27 de junio de 1980, que causó la muerte de 81 personas.

La petición de archivo y las dudas

La Fiscalía ha solicitado el archivo del procedimiento al considerar que no existen elementos suficientes para llevar a juicio. Dicho documento tiene 450 páginas y, según Bonfietti, no solo reitera conclusiones ya conocidas, sino que incluye información que merece más investigación.

Qué sostienen los familiares y sus abogados

  • Conclusiones previas: El escrito reafirma, según los familiares, la tesis que ya defendió el juez Rosario Priore: el DC9 habría sido abatido en un episodio de guerra aérea.
  • Seguimiento militar: Un agregado militar de la OTAN en Bruselas habría identificado y seguido una operación de aeronaves francesas y estadounidenses.
  • Puntos de despegue: Esos aviones habrían despegado desde la base de Grazzanise y desde zonas de Córcega, según la información recogida.
  • Presencia de un portaaviones: Hay indicios sobre la presencia en el mar de Nápoles del portaaviones francés Foch, algo que las autoridades francesas han negado oficialmente.

Los familiares dicen que son elementos que merecen ser profundizados y que sus letrados los expondrán ante la jueza para pedir que no se archive la causa y que continúen las diligencias.

Reclamo institucional

Bonfietti también recordó las palabras del presidente de la República, Sergio Mattarella, en el 45.º aniversario de la tragedia: la República no se cansará de buscar y pedir colaboración, incluso a países amigos, para aclarar lo sucedido el 27 de junio de 1980. Para los familiares, las autoridades italianas deben exigir con más firmeza la colaboración completa de aliados y socios en defensa de la dignidad nacional.

La Fiscalía pide cerrar el caso por falta de pruebas. Los familiares piden lo contrario. Hoy la jueza tendrá la última palabra; los que buscan respuestas esperan que no sea la última escena de una historia todavía llena de preguntas.