Cuando el cozy gaming se convierte en arquitectura penitenciaria
Como jugador diario de Animal Crossing, llevo un tiempo mirando con cierta envidia a la comunidad de Pokémon Pokopia, que está sacando partido a un conjunto de herramientas bastante más ambicioso que el de Nintendo para construir cosas realmente impresionantes. Y esta última creación, sinceramente, me hace plantearme si de verdad fue buena idea dar tanta libertad.
Todos tenemos vecinos que nos caen mal. En Animal Crossing, por suerte, la cosa suele quedarse en formas bastante inocentes de expresar desagrado: trampas de foso repartidas por la isla, la vieja y fiable red para bichos y, si alguien quiere subir un poco el tono, encerrar a los aldeanos en estructuras hechas a medida para fastidiarles el día. No es elegante, pero al menos sigue dentro de unos límites razonables. O eso queremos creer.
La solución: una prisión, pero decorada
La creación compartida en Reddit lleva la lógica un paso más allá. En lugar de conformarse con apartar a sus mons menos queridos, este jugador los ha metido directamente en celdas. Y, por lo visto, el resultado no solo es funcional, sino también sorprendentemente elaborado.
La propia publicación lo resumía con una tranquilidad que da bastante más miedo que cualquier insulto: «Están (más o menos) cómodos».
Bromas aparte, el montaje es muy impresionante. Y precisamente por eso apetece todavía más ver hasta dónde puede llegar Pokémon Pokopia cuando deja a la gente hacer prácticamente lo que quiera. Yo, desde luego, llevo tiempo queriendo la opción de construir edificios completamente cerrados en Animal Crossing, para que mis restaurantes y supermercados no se arruinen cada vez que empieza a llover. Lo normal, vamos.
Pero esta clase de herramientas también deja claro algo incómodo: más personalización no siempre significa más armonía. A veces significa que alguien, en una tarde cualquiera, decide levantar una cárcel para sus criaturas digitales y encima presumir de la comodidad del alojamiento. El silencio, como siempre, es muy sospechoso.