La subida de precios no se detiene
El aumento de los costes de producción está golpeando de lleno a la industria del videojuego. Entre el uso creciente de IA, la escasez de RAM y otros factores que encarecen los componentes, las consolas llevan meses subiendo de precio. Microsoft ya incrementó en 2025 el coste de las Xbox Series X|S y Sony ha anunciado recientemente que las PlayStation 5 también seguirán ese camino.
Y, por si alguien esperaba un respiro, no parece que vaya a llegar pronto. Las previsiones apuntan a que una PlayStation 6 básica podría costar un 50% más que la generación anterior, con algunas variantes que podrían alcanzar los 1.000 dólares. Traducido: para parte del público, el salto a la próxima generación podría quedarse en la lista de buenas intenciones.
La tesis de Pachter: menos consolas, más streaming
En un vídeo de YouTube titulado “How the AI RAM shortage crisis could kill video game consoles!”, el analista de Wedbush Securities Michael Pachter defendió que el problema no se resolverá con una simple corrección de precios. Según él, los costes del hardware no volverán a bajar de forma significativa, incluso cuando se alivie la escasez.
“Lo que he aprendido en 40 años estudiando economía es que los precios casi nunca bajan”, afirmó en el vídeo. “Lo que descubren los vendedores de bienes es que existe un precio en el que los consumidores simplemente aguantan el golpe y compran lo que vendes”.
Pachter fue más allá y señaló que las consolas seguirán encareciéndose mientras la demanda de componentes aumente por otras razones, especialmente por la IA.
“Creo que los precios de las consolas van a seguir subiendo mientras la demanda de componentes aumente por otras razones, como la IA”, dijo. “Creo que la solución es deshacerse de las consolas y pasar a jugar en streaming en televisores”.
También recordó que lleva más de una década anunciando el final del ciclo tradicional de las consolas, y que cada nueva generación tenderá a ser más pequeña que la anterior, en parte por ese mismo encarecimiento.
La idea no es nueva, pero sigue lejos de ser perfecta
Microsoft y Sony ya han dado pasos en esa dirección. Xbox Cloud Gaming y PlayStation Portal permiten jugar sin una consola tradicional, aunque con peajes bastante poco glamuroso: latencia, catálogo limitado y dependencias técnicas varias.
La propuesta de Pachter va un paso más allá. Su solución ideal sería un servicio de streaming de videojuegos al estilo Netflix, ejecutado directamente en el televisor y sin consola intermedia. En teoría, eso eliminaría el problema del hardware. En la práctica, claro, falta que alguien convierta esa teoría en un servicio realmente viable para el gran público.