Un estreno inesperado, porque Taylor Swift no sabe hacer las cosas de forma normal
Taylor Swift ha vuelto a hacerlo: el 31 de marzo lanzó por sorpresa el vídeo musical de “Elizabeth Taylor”, su nuevo single, con imágenes de la propia estrella de Hollywood. La cantante solo compartió en Instagram Stories un pequeño avance del clip y un enlace para verlo en Spotify y Apple Music. El resto del trabajo, por suerte, habla bastante claro por sí solo.
Un homenaje visual a una leyenda del cine
El vídeo reúne fragmentos de algunas de las películas más conocidas de Elizabeth Taylor, entre ellas A Place in the Sun, Cleopatra, Cat on a Hot Tin Roof, Who’s Afraid of Virginia Woolf? y Father of the Bride. El resultado es un tributo directo a la actriz, que murió en 2011 a los 79 años.
La conexión entre la letra y las imágenes no es precisamente sutil. Hay planos de Taylor girando con un vestido en Giant y primeros planos de sus intensos ojos violetas en Cleopatra, dos referencias que encajan con el tono de la canción con bastante precisión, como si alguien hubiera pasado horas subrayando paralelismos obvios y luego decidido que eran una gran idea. Esta vez lo eran.
Más allá del cine: fama, persecución y joyas
El montaje también incluye material de archivo que recuerda hasta qué punto Elizabeth Taylor fue una celebridad de escala mayúscula. En una secuencia, los paparazzi rodean su coche mientras intenta salir de una carretera muy transitada. En otra, saluda con amabilidad a un grupo de fotógrafos que la asedian para conseguir una imagen.
También aparecen imágenes de la actriz luciendo el famoso diamante Krupp, también conocido como el diamante de Elizabeth Taylor, que recibió de Richard Burton, su exmarido. El detalle no parece casual, ya que sirve como guiño al propio anillo de compromiso de Swift, entregado por su prometido Travis Kelce.
Agradecimientos al final y una relación larga con Elizabeth Taylor
Swift no aparece en el vídeo, pero sí deja un apartado de agradecimientos al final en el que menciona a la familia de Elizabeth Taylor, además de las familias Todd y Wilding. La actriz estuvo casada antes con Mike Todd y Michael Wilding.
La afinidad de Swift con Elizabeth Taylor no es nueva. La cantante ya había hecho una referencia a su matrimonio con Richard Burton en “...Ready For It?” en 2017, y también explicó cómo abordó una canción inspirada en su vida durante una entrevista en octubre en BBC Radio 2.
“Personas como Elizabeth Taylor, vamos a su patrimonio y les avisamos”, contó Swift. “Y fueron encantadores al respecto”.
El hijo de la actriz, Christopher Wilding, tampoco se quedó corto en elogios. En una entrevista con People en octubre, afirmó que ambas artistas le parecían almas afines.
“Ella y mi madre parecen, desde luego, espíritus gemelos”, dijo el 70 años. “Las dos encarnan a la perfección el empoderamiento femenino. La forma en que [Swift] ha captado con tanta habilidad las similitudes y las trayectorias paralelas de sus carreras y vidas personales es encantadora”.
Así que sí, Taylor Swift ha vuelto a convertir un lanzamiento sorpresa en una pequeña lección de cultura pop, glamour clásico y referencias que no piensa explicar de más. Una costumbre muy suya.