Otro giro más en la saga Shelby
Netflix ha dado luz verde a dos nuevas series de Peaky Blinders, porque una sola no parecía suficiente. La noticia llega apenas 13 días después del estreno en la plataforma de Peaky Blinders: The Immortal Man, la película secuela que antes tuvo una exhibición de dos semanas en cines.
La serie original de la BBC funcionó tan bien en el catálogo global de Netflix que acabó convirtiéndose en una franquicia con vida propia. Ahora, la historia da otro salto temporal: estas nuevas entregas estarán situadas 10 años después de The Immortal Man, que a su vez se desarrolla seis años después del final de la serie original.
Un nuevo Duke Shelby
El gran cambio de reparto está en Duke Shelby. El papel pasa de Barry Keoghan a Jamie Bell, que encabezará esta nueva etapa de la familia Shelby. Netflix no ha explicado el relevo, pero sí deja claro que Bell tomará el testigo en un universo donde la discreción nunca ha sido precisamente una prioridad.
Junto a Bell participará Charlie Heaton, que peleará al lado de Duke en esta nueva generación de la banda. También están confirmados Jessica Brown Findlay, Lashana Lynch y Lucy Karczewski, aunque sus papeles se anunciarán más adelante.
La sinopsis de la serie sitúa la acción una década después de la Segunda Guerra Mundial, con Birmingham convertida en escenario de una carrera brutal por reconstruirse. Según Netflix, la ciudad será un lugar de oportunidades enormes y riesgos igual de considerables. En el centro de todo estará Duke Shelby, descrito como mayor, más sabio, más ambicioso y, por supuesto, más peligroso.
Duke es además el hijo bastardo y gitano de Tommy Shelby, interpretado por Cillian Murphy, el antiguo líder de los Peaky Blinders que muere en la película. Bell tiene siete años más que Keoghan, por si alguien estaba llevando la cuenta de los detalles generacionales de esta familia, que ya va necesitando su propio archivo.
Steven Knight, creador y guionista de la serie y de la película, celebró el anuncio con una declaración en la que señaló que esta nueva etapa trasladará la historia al Birmingham de principios de los años 50, en plena posguerra. También dijo que se siente afortunado de contar con Jamie Bell como Duke y con Charlie Heaton al frente del reparto, y adelantó que habrá más fichajes próximamente.
La producción se rodará en Birmingham.