Un estudio con exceso de instinto competitivo
En Embark Studios, varios desarrolladores de Arc Raiders han tenido que poner freno a su lado más beligerante para entender mejor a una parte muy concreta de la comunidad: los jugadores amistosos que mantienen el juego sorprendentemente en calma.
En una entrevista durante la GDC, el director de producción, Caio Braga, explicó que él y otros miembros del equipo usan un sistema aleatorio para decidir cómo jugar cada día. La idea es simple: alternar entre una actitud más agresiva y lo que dentro del equipo llaman el modo Care Bear, para que las pruebas reflejen mejor distintos comportamientos de los jugadores.
No todos disparan a la primera
Braga dejó claro que no hace falta pintar a todo el estudio como una banda de tiradores compulsivos. Pero también reconoció lo evidente: muchos en Embark tienden a ver a cualquier otro raider como un objetivo antes incluso de terminar de procesar el clásico “no dispares”.
Aun así, esa mezcla de estilos parece útil para el desarrollo. Si una parte importante de la comunidad prefiere ser cordial, cooperativa o directamente no empezar una guerra por costumbre, el equipo necesita entender ese enfoque tan poco habitual en un shooter con PvP. Qué sorpresa, un juego donde no todo el mundo quiere convertir el encuentro en un duelo a muerte.
La consecuencia es que, durante las pruebas, algunos desarrolladores se obligan a encarnar al jugador amable mientras otros siguen sacando su versión más agresiva. El resultado, al menos sobre el papel, debería ayudar a equilibrar mejor la experiencia para ambos tipos de raider.