Aviso: este artículo contiene spoilers del final de la temporada 2 de Paradise.

Un final que deja la casa en ruinas

Xavier Collins, interpretado por Sterling K. Brown, termina la segunda temporada de Paradise con una misión nueva para la temporada 3. El matiz, porque siempre tiene que haber uno, es que la serie deja en el aire si realmente va a aceptarla.

En el episodio final de la temporada 2, titulado "Exodus", se revela que el supuesto "Alex" al que Sinatra, personaje de Julianne Nicholson, ha mantenido oculto no es una persona, sino un superordenador más avanzado que cualquier inteligencia artificial conocida hasta ahora. Tanto, de hecho, que podría llegar a rozar el terreno del viaje temporal. El dispositivo fue creado por Link, interpretado por Thomas Doherty, que ahora quiere apagarlo cuanto antes porque teme que haya desarrollado voluntad propia y que, en vez de salvar a los supervivientes, acabe perjudicándolos. Una evolución encantadora para cualquier invento de ciencia ficción, claro.

Al mismo tiempo, Sinatra abraza una teoría cada vez más disparatada, aunque la serie la trata con absoluta seriedad: cree que Link es en realidad su hijo fallecido, Dylan, y que Alex es la clave para revertir lo que le ocurrió a la Tierra. Y, según ella, Xavier es quien debe resolverlo. ¿Por qué él? Porque Alex dejó instrucciones para un misterioso "User X", que Sinatra interpreta como una referencia a Xavier.

Antes de sacrificarse para cerrar el búnker mientras el resto huye de su destrucción, Sinatra le dice a Xavier que debe ir hasta Alex y salvar a todos. Su razonamiento es aún más inquietante: cree que Xavier ya habría hecho eso en el futuro, y que ese posible cruce de líneas temporales explicaría anomalías como la de Link/Dylan.

Brown habla de multiversos, tiempo y decisiones incómodas

Sterling K. Brown explicó a Variety que la serie parece estar entrando de lleno en la exploración del multiverso.

“Creo que esta es la exploración que Fogelman hace del multiverso. Cualquier serie que se mueva en el terreno del género y la ciencia ficción acaba jugando con la idea de si el viaje en el tiempo es posible”, dijo Brown.

El actor añadió que le resulta fascinante cómo distintas historias han abordado esas ideas, desde Regreso al futuro hasta Marvel, Spider-Man: Into the Spider-Verse o Everything Everywhere All at Once. Según Brown, este tipo de relatos “te abre la cabeza” porque hace que lo que parece imposible empiece a parecer discutible, que es básicamente la gasolina de toda buena trama con dilemas cósmicos.

Brown también señaló que, una vez introducido ese elemento en este universo, la pregunta real es qué quiere hacer cada personaje con él: volver atrás, seguir adelante o no tocar algo que quizá sea demasiado extraño para manipularlo. Y, como en toda buena serie de televisión, cada decisión tiene consecuencias distintas dependiendo del punto vital de quien la toma. Todo ello se irá viendo a lo largo de la temporada 3.

La tercera temporada será el cierre definitivo

John Hoberg, productor ejecutivo de Paradise y coguionista del final de la segunda temporada, confirmó que el plan de Dan Fogelman sigue siendo una estructura de tres temporadas y que la próxima tanda servirá como un cierre “bastante definitivo”.

Hoberg señaló que el gran interrogante de salida es si Xavier aceptará la tarea que Sinatra le ha dejado. También dejó abierta otra cadena de dudas bastante razonable: si Sinatra actuaba movida por el bien común, si la máquina hace lo que ella cree, o si en realidad está trabajando sobre su propio duelo, como ella misma sugiere.

Según el productor, la sala de guionistas y Fogelman han estado trabajando para no dejar cabos sueltos importantes. De hecho, contó que el equipo de guion acababa de presentar a Brown el esquema del final de la serie la semana anterior. Sobre el motivo de que Xavier sea User X, Hoberg fue claro: hay una razón y la serie la explicará antes de acabar.

Brown, por su parte, apuntó que desde la primera temporada ya se había establecido a Xavier como una brújula moral, alguien dispuesto a tomar decisiones difíciles por el bien mayor. También recordó que su presencia en el búnker no fue casual, y que esa cualidad lo convierte en alguien especialmente preparado para enfrentarse a situaciones complicadas con la mayor claridad posible. Algo útil, sin duda, cuando el apocalipsis, el duelo y la física teórica se cruzan en el mismo pasillo.

Link/Dylan y una identidad que no para de complicarse

Link, o Dylan, vive también su propio lío existencial. Puede que sea el hijo de Sinatra, desde luego es el padre de la hija bebé fallecida de Annie, interpretada por Shailene Woodley, y además sigue implicado en la cruzada para destruir Alex.

Thomas Doherty explicó que, por ahora, la serie todavía no ha confirmado todo lo que significa esa situación, aunque la temporada 3 empezará a desarrollar esas piezas. El actor adelantó que veremos cómo Dylan procesa a su hija, la posible maternidad de Sinatra y la pérdida de Annie.

Brown también insistió en que la coincidencia entre el nombre de Link/Dylan y su fecha de nacimiento es algo más que una casualidad. Incluso reconoció que hubo escenas en el final que se eliminaron porque intentaban explicar todavía más esa conexión, pero no encajaban del todo. Traducción libre: la ciencia ficción tiene límites, y a veces incluso la propia serie decide no empujarlos más.

“Obviamente están conectados”, dijo Brown. “No creo que sea solo el duelo de ella trabajando de fondo. Hay una conexión”.

Un bunker destruido y varios grupos dispersos

Al final de la segunda temporada, la familia Collins vuelve a reunirse. Xavier se reencuentra con su esposa Teri, interpretada por Enuka Okuma, y con sus hijos Presley, interpretada por Aliyah Mastin, y James, interpretado por Percy Daggs IV. Pero la alegría viene acompañada de un escenario bastante poco acogedor: el búnker ha quedado destruido y miles de personas han sido expulsadas al exterior.

Brown explicó que ahora hay un enorme vacío de liderazgo. Por un lado, están las 10.000 personas que seguían a Link, y por otro, las 20.000 que estaban dentro del búnker. Sin una autoridad central, la pregunta es qué harán todos ellos: seguirán obsesionados con destruir Alex, cambiarán de rumbo o decidirán que ya no importa tanto. También habrá que ver si quienes estaban dentro permanecen unidos o se fragmentan en varios grupos.

La temporada 3, según Brown, seguirá precisamente a esas distintas facciones mientras se dispersan por el mundo.

Xavier, Dylan y el nuevo equilibrio familiar

Doherty considera que será especialmente interesante ver la relación entre Link/Dylan y Xavier, ya que Dylan intenta criar a su hija bebé, a quien Xavier le ha llevado como una especie de encargo sagrado procedente de Annie, mientras continúa con su misión.

El actor cree que ambos personajes comparten una base moral parecida, pero también que Xavier está mucho más asentado: es mayor, más experimentado y tiene más calma. Dylan, en cambio, sigue siendo impulsivo, convencido de que sabe cuál es el camino correcto. La cuestión es si aprenderá de Xavier o si acabará chocando con él.

Xavier también tendrá que lidiar con otro asunto bastante terrenal: explicar a Teri su aventura de una noche con la doctora Torabi, interpretada por Sarah Shahi.

Brown confirmó que eso no se va a barrer discretamente bajo la alfombra:

“En la temporada 3 verás que ya se ha enterado”, dijo. “Y verás cómo lo manejan como pareja. No vamos a pasar por encima de eso”.

La familia vuelve, pero nada está donde estaba

Aunque los Collins están juntos otra vez, la situación es muy distinta a la que dejaron atrás. Xavier y los niños han vivido en el búnker durante años, mientras que Teri ha sobrevivido en el exterior. Además, a la familia se suman ahora dos bebés blancos más, algo que Brown describió con su habitual mezcla de afecto y absurdo como una bienvenida simpática al grupo.

El actor también señaló que Presley ya está creciendo, tiene novio y empieza a alejarse de su padre, lo que añade otra capa de tensión familiar. Según Brown, las incorporaciones más recientes, junto con la presencia de Annie y Bean, también alteran el equilibrio del grupo. En resumen: todos vuelven a estar juntos, pero eso no significa que vayan a llevarse mejor, que sería demasiado sencillo para una serie de este tipo.

La conclusión de Brown es que los cambios de dinámica generan fricción, y esa fricción empujará la acción de la temporada 3, la última parada prevista de la historia.