Tim Sweeney, cofundador y director ejecutivo de Epic Games, no es pobre: según distintas estimaciones tiene un patrimonio entre 5.000 y 9.000 millones de dólares. En lugar de coleccionar coches o cápsulas temporales, Sweeney ha dedicado parte de su dinero a comprar bosques en Carolina del Norte con un objetivo simple y directo: que no los arrasen para construir.

¿Cuánto terreno estamos hablando?

En total, sus propiedades privadas suman aproximadamente 50.000 acres repartidos en 15 condados de Carolina del Norte. Eso equivale a unos 20.234 hectáreas, aproximadamente 78 millas cuadradas o cerca de 202 km². En lenguaje claro: suficiente para perderse y que te deje de importar tu móvil por un rato.

Donación destacada en las Roan Highlands

En 2021, Sweeney donó 7.500 acres en las Roan Highlands a la Southern Appalachian Highlands Conservancy. Fue la mayor donación privada de terreno en la historia de Carolina del Norte. La zona es famosa por sus ecosistemas de abeto y pícea, y por ser una de las áreas más diversas de los Apalaches del sur.

Sus razones y lo que ha dicho

Sweeney ha explicado que muchas de sus compras importantes de tierra ocurrieron cuando la economía estaba peor y el terreno tenía precios más sensatos. En sus palabras: "La mayoría de mis grandes avances en la compra de tierras para conservación vinieron cuando la economía estaba en mal estado y la tierra tenía un precio prudente. Desde 2021, la economía ha sido más fuerte, la tierra ha aumentado de precio, y mi enfoque se ha desplazado a lograr que los grandes bloques contiguos de tierras de conservación que he adquirido desde 2009 pasen a conservación permanente."

También resumió su filosofía de forma directa: "Si puedes proteger la tierra de forma permanente, perdurará más que cualquier persona."

Críticas y matices

  • Algunos observadores señalan que estas operaciones pueden tener ventajas fiscales o planificaciones financieras detrás.
  • Otros recuerdan que el gasto en tierras representa solo una fracción del patrimonio total de Sweeney.

No obstante, más allá de las motivaciones, el resultado tangible es claro: esas zonas forestales quedan fuera del alcance del desarrollo urbano y conservan su estado natural.

¿Y qué tiene que ver esto con Fortnite?

Si te consuela, Sweeney mismo hizo la conexión: por muy pequeña que sea la porción, parte del dinero que mueve el ecosistema de Epic ayuda a conservar terreno. Así que la próxima vez que compres una skin en Fortnite, tal vez no estés salvando un bosque entero con tus V-Bucks, pero al menos hay dinero de su entorno empresarial destinado a proteger bosques reales.

En resumen: un multimillonario de la industria del videojuego está usando su fortuna para comprar y, a veces, donar grandes extensiones de bosque en Carolina del Norte con la intención de conservarlas de forma permanente. No es la solución única al problema ambiental, pero sí evita que grandes superficies se urbanicen.