Crimson Desert es un juego que intenta hacerlo todo. Tiene combate contundente, un mundo gigante, docenas de mecánicas de supervivencia y gestión, y más actividades secundarias de las que es razonable esperar. A la vez sufre de una narrativa desordenada, tutoriales tardíos y decisiones de diseño que recuerdan que Pearl Abyss viene del mundo de los MMO.

Lo esencial

Qué es Un RPG de acción y fantasía en mundo abierto con multitud de sistemas.
Fecha de lanzamiento 19 de marzo de 2026
Precio 70 USD / 55 GBP
Desarrollador y editor Pearl Abyss
Probado en Nvidia GeForce RTX 3070, AMD Ryzen 9 3900XT, 32 GB RAM
Steam Deck Por confirmar

Historia y protagonista

Controlas a Kliff, un miembro rudo de la facción Greymane, con voz a cargo de Alec Newman. Tras una emboscada de la banda rival Black Bears, la aventura comienza con Kliff malherido y dispersado por el continente de Pywel. El argumento parte de una base clásica: reunir aliados, reconstruir un grupo y forjar un nuevo rumbo para los Greymanes.

El relato no siempre funciona. La narrativa tiene saltos y lagunas, y la presentación es a menudo rígida. El primer capítulo te lanza a un lugar futurista llamado Abyss, lleno de rompecabezas raros, y luego la historia actúa como si eso no existiera. El cóctel temático mezcla fantasía occidental, ciencia ficción, steampunk y elementos orientales sin encajar del todo.

Compañeros y misiones secundarias

Donde el juego mejora mucho es en las misiones secundarias y la vida del campamento. Los compañeros tienen personalidad: Yann es soez y explosivo, Naira es enérgica y habilidosa con el arco, y Andrew aporta cierta cautela. Estas tareas menores ofrecen momentos agradables y muestran más encanto que la trama principal en muchas ocasiones.

Sistemas por doquier

Si te gustan los menús, Crimson Desert es una fiesta. Puedes:

  • Invertir en acciones
  • Robar cabras y venderlas en el mercado negro
  • Talar árboles y minar mineral
  • Participar en pulso de brazos
  • Domar caballos
  • Ampliar el campamento mediante gestión de recursos
  • Vender mercancías en puestos comerciales con un carro
  • Decorar una casa
  • Capturar aves o animales pequeños para llevarlos contigo
  • Conseguir que un perro te siga como mascota

Algunas actividades sorprenden por lo entretenidas que resultan, como el minijuego de apuestas o la posibilidad absurda de llevarte animalitos pequeños en brazos. Otras, como el domado de caballos, tienen controles y cámaras frustrantes.

Caballos, almacenamiento y viajes rápidos

Domar caballos es incómodo por problemas con la cámara y una explicación pobre. Peor aún, el juego no ofrece un sistema de almacenamiento funcional desde el primer día. En un título con tantos materiales y equipo, no poder guardar objetos en cofres dentro de tu propia casa es una carencia notable.

El sistema de viaje rápido también tiene fallos. Los puntos de teletransporte están dispersos por un mapa enorme y muchos quedan bloqueados detrás de rompecabezas o ubicaciones extrañas. A veces tienes que desplazarte desde un punto de viaje hasta una ciudad durante 30 o 45 segundos, lo que termina sumando pérdidas de tiempo repetidas.

Exploración y mundo

Pywel es hermoso y está muy vivo. Biomas variados, ríos, desiertos, montañas nevadas y vistas panorámicas que invitan a viajar a pie o a caballo. El mundo transmite vida con detalles ambientales y fauna reactiva. Las batallas a gran escala y algunas peleas contra jefes tienen presentaciones memorables, por ejemplo la arena aérea del Crowcaller o las batallas por liberar ciudades ocupadas.

Combate: intensidad y variedad

El sistema de combate es sólido. Puedes encadenar ataques ligeros, usar pesadas que consumen resistencia, y desbloquear habilidades que cambian sustancialmente tu estilo. El combate desarmado funciona muy bien, y la magia ofrece ataques potentes, como un golpe palmario de fuerza natural.

Las Abyss Gears permiten personalizar equipamiento con efectos especiales, desde orbes de daño hasta ataques adicionales que invocan aves de presa. Esto añade capas tácticas interesantes.

Personajes jugables y gestión de cambios

Además de Kliff, puedes controlar a Damiane y Oongka. Sin embargo, el juego rara vez incentiva cambiar de personaje. Sus árboles de habilidades y acceso a equipo están más limitados, y en muchas ocasiones la narrativa te fuerza a alternar personajes sin que estos estén debidamente preparados.

Jefes y dificultad

Las peleas contra jefes son un punto débil en algunos tramos. Hay combates brillantes y espectaculares, pero otros son excesivamente punitivos. Kearush, un jefe tipo gorila gigante, es especialmente frustrante por patrones rápidos, ventanas de defensa pequeñas y cadenas de golpes que dejan poco margen de maniobra. En ocasiones parecen más inspirados por fórmulas de juegos muy duros que por una progresión justa.

Los controles también tienen una sensación algo imprecisa en ciertos botones, lo que empeora el resultado en encuentros exigentes.

Rendimiento y presentación

El rendimiento es sorprendentemente estable en equipos de gama media, incluso en escenas con centenares de unidades en pantalla. Eso es un gran logro. A cambio, algunos modelos de personaje se ven plásticos y hay aparición de texturas a corta distancia. Prefiero un rendimiento sólido a tirones constantes, pero la estética sufre en ciertos detalles.

Veredicto

Crimson Desert es inmenso y a veces confuso. Tiene momentos de verdadero brillo, un combate adictivo y un mundo que apetece recorrer. Al mismo tiempo muestra decisiones de diseño torpes, una narrativa desigual y algunas peleas desbalanceadas.

No es una obra maestra, pero sí uno de los lanzamientos más interesantes y ambiciosos de los últimos tiempos. Si te atraen los mundos abiertos repletos de opciones y no te asusta lidiar con mecánicas imperfectas, encontrarás aquí un gran despliegue de ideas. Si esperas una historia pulida o sistemas pulcros desde el día uno, quizá te lleves más frustraciones que alegrías.