El senador Bernie Sanders va a presentar un proyecto de ley que busca una moratoria nacional en la construcción y la mejora de centros de datos dedicados a la inteligencia artificial. La representante Alexandria Ocasio-Cortez planea presentar una iniciativa similar en la Cámara en las próximas semanas.

¿Qué propone exactamente la ley?

En resumen: detener obras. El proyecto establece una moratoria abierta para construir o ampliar centros de datos que se usen específicamente para IA. La definición técnica incluye parámetros físicos, como una carga energética mayor de 20 megavatios. La moratoria se levantará solo cuando se aprueben leyes que:

  • impidan que esos centros contribuyan al cambio climático y dañen el medio ambiente
  • eviten que suban las facturas eléctricas de hogares y pymes
  • protejan la salud y el bienestar de las familias trabajadoras, la privacidad y los derechos civiles
  • eviten riesgos graves para el futuro de la humanidad
  • exijan que la riqueza generada por la IA se comparta con la población de Estados Unidos

Además, el texto incluye una prohibición de exportar hardware informático, como chips semiconductores, a países que no tengan leyes similares.

¿Por qué ahora?

El ritmo de construcción de centros de datos en Estados Unidos ha aumentado rápidamente y ha generado rechazo local por varias razones: facturas eléctricas más altas, consumo de agua, impactos energéticos y pérdida de terreno que antes se usaba para otras actividades. Sanders y grupos progresistas dicen que antes de seguir acelerando ese crecimiento conviene establecer reglas claras para proteger a la ciudadanía.

Datos y opinión pública

  • Una encuesta reciente muestra que casi el 40% de los estadounidenses cree que los centros de datos son malos para el medio ambiente y para el coste energético doméstico.
  • Un 30% considera que afectan negativamente la calidad de vida de quienes viven cerca.
  • En el segundo trimestre de 2025, se reportaron proyectos por valor de 98.000 millones de dólares retrasados o cancelados por la presión comunitaria.

Quiénes apoyan y quiénes se oponen

El proyecto forma parte de una coalición progresista que incluye a más de 230 organizaciones que en diciembre pidieron una moratoria nacional. Food and Water Watch ha sido un actor cercano en el diseño y asesoría del texto.

La iniciativa también nombra a ejecutivos tecnológicos de alto perfil que han liderado y lucrado con la IA, como Elon Musk, Jeff Bezos, Sam Altman y Dario Amodei, quienes han mostrado tanto interés económico como preocupación pública por el ritmo del cambio tecnológico.

Oposición variada

La industria y grupos pro-empresa advierten de consecuencias económicas si la moratoria se hiciera efectiva. Según Cy McNeill, director de asuntos federales de la Data Center Coalition, una moratoria limitaría la capacidad de internet, ralentizaría servicios, eliminaría cientos de miles de puestos bien pagados, reduciría ingresos fiscales locales y encarecería costes para familias y pequeñas empresas. La industria asegura que está dispuesta a trabajar con autoridades para un desarrollo responsable.

Política local y estatal

Decenas de ciudades y condados ya han impuesto moratorias locales. Este año al menos una docena de legislaturas estatales han propuesto moratorias a nivel estatal, incluyendo Georgia, Maryland, Minnesota, New Hampshire, Nueva York, Oklahoma, Pensilvania, Dakota del Sur, Vermont, Virginia, Wisconsin y Wyoming.

Algunos políticos de ambos lados del espectro también han expresado preocupación. Antes de Sanders, figuras conservadoras como Thomas Massie, Josh Hawley y Marjorie Taylor-Greene ya habían cuestionado la expansión de centros de datos. Hawley, junto con el senador demócrata Richard Blumenthal, presentó una iniciativa destinada a proteger a los consumidores de subidas de tarifas eléctricas causadas por centros de datos.

Acciones de gobernadores y la Casa Blanca

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, ha abogado por limitar subsidios a empresas tecnológicas y por establecer restricciones que eviten que los centros de datos aumenten las facturas eléctricas. Propuso además una especie de carta de derechos para consumidores frente a la IA, con medidas como la prohibición de que menores interactúen con chatbots sin permiso parental, aunque algunas propuestas no prosperaron en las cámaras estatales.

En Washington, la Casa Blanca y grandes compañías tecnológicas reconocen que la percepción pública del despliegue de centros de datos es problemática. Representantes de empresas como Amazon, Microsoft, Meta y Google firmaron un acuerdo no vinculante en la Casa Blanca para intentar que los centros de datos asuman el coste total de su energía e infraestructura y proteger a los consumidores de subidas tarifarias. Expertos dijeron que ese acuerdo es en gran medida simbólico y que muchos de sus objetivos quedan fuera del control directo de la Administración y de las propias empresas.

Qué cambia respecto a otras medidas

A diferencia de muchas ordenanzas locales y estatales, el proyecto de Sanders combina preocupaciones ambientales y comunitarias con una agenda más amplia de seguridad frente a la IA. El objetivo declarado es frenar el crecimiento hasta que existan leyes que regulen tanto el impacto físico de los centros como los riesgos sociales y laborales derivados de la expansión de la inteligencia artificial.

¿Tiene posibilidades de prosperar?

Es improbable que la ley avance en el Congreso, dado el respaldo público de la Administración a la industria de la IA y la gran influencia económica del sector. Aun así, la propuesta sirve para marcar un nuevo debate y presionar en favor de regulaciones más estrictas.

En términos prácticos, la discusión ya ha surtido efecto: comunidades, legisladores estatales y empresas han tenido que revisar planes y apariencias públicas, y el tema pasó de ser técnico a convertirse en asunto de interés público.

Si la intención es ganar tiempo para diseñar reglas claras que protejan a la gente y al entorno, la propuesta plantea una pregunta simple: ¿preferimos avanzar sin frenos o pausar para evitar daños previsibles? Sanders apuesta por la pausa; la industria pide seguir adelante con cambios incrementales.