Un sobresalto en los despachos

Los papeles que el Gobierno británico acaba de hacer públicos muestran que el primer ministro Keir Starmer fue advertido de los "riesgos" asociados al nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos, debido a la conocida relación del exministro con Jeffrey Epstein.

Lo que aparece en los documentos

Un informe preparado para Starmer por la oficina del gabinete, fechado nueve días antes de la formalización del nombramiento anunciada en diciembre de 2024, señalaba la existencia de "riesgos generales" para la reputación de Mandelson. Entre las anotaciones que han salido a la luz están:

  • Referencias a una investigación de JP Morgan de 2009 que describía una "relación particularmente cercana" entre Mandelson y Epstein, incluso después de la primera condena de Epstein por incitación a la prostitución de menores en Estados Unidos.
  • Mención de un documento archivado en los National Archives del Reino Unido que apunta al menos a un encuentro entre Tony Blair, entonces primer ministro, y Epstein, un encuentro que según el archivo fue facilitado en su momento por Mandelson.
  • Notas sobre una generosa indemnización que Mandelson reclamó al ser apartado de su cargo: 547.000 libras (alrededor de 633.000 euros) tras solo nueve meses de mandato, cifra que más tarde se redujo a 75.000 libras tras un acuerdo con el Tesoro para cerrar el escándalo.

Reacciones y contexto

Las nuevas pruebas parecen entrar en tensión con la defensa pública de Starmer, que explicó en el Parlamento no haber tenido un conocimiento completo de los "esqueletos en el armario" de Mandelson y de las mentiras que supuestamente le habría contado. Las oposiciones no tardaron en reprochar al Gobierno en el debate de la Cámara de los Comunes, tras la intervención del ministro Darren Jones, cuando se dio a conocer esta primera tanda de documentos.

Un nombramiento "extrañamente precipitado"

Otro apunte llamativo en los papeles es la valoración del asesor de seguridad nacional del Reino Unido, Jonathan Powell, que describió la decisión política de nombrar a Mandelson embajador en EEUU como "extrañamente apresurada". Esa observación aparece en el resumen de una llamada mantenida con el asesor legal del primer ministro, Mike Ostheimer.

Por el momento solo se ha publicado una parte del material prometido, así que todavía pueden salir a la luz más detalles. Mientras tanto, la mezcla de advertencias internas, documentos archivados y una indemnización polémica deja una marca incómoda sobre el proceso de designación y sobre la capacidad del Gobierno para explicar qué sabía y cuándo lo supo.

La historia continúa, y parece que Downing Street tendrá que seguir respondiendo preguntas incómodas.